Unas 50 personas se concentraron ayer a las puertas de la Guardería Silene d'Ifach de Calp, para exigir al ayuntamiento la paralización del proceso de privatización de este centro público.
El acto de protesta reunió a padres de los alumnos, representantes de UGT y CC.OO y miembros de PSPV y EU, formación política convocante. Entre los asistentes Esther López, diputada autonómica de EU, que se desplazó hasta Calp «para unirse a estas reivindicaciones y defender la escuela infantil pública, un centro para todos y no solo para una élite que pueda costearse una guardería privada». López consideró «intolerable» el hecho de que la guardería se esté enseñando a empresas privadas durante las horas lectivas.
Modesto Álvarez definió la privatización de servicios del municipio como una agresión sin precedentes. Según dijo, «la privatización de la guardería supondría cuadruplicar el precio de sus servicios, que pasarían de los 130 euros a superar los 400 mensuales». Uno de los afectados, aseguró que una familia media no puede permitirse este coste.






