La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) reconoció ayer que «dificultades políticas» han tenido bloqueada la cesión de la dársena al Ayuntamiento los dos últimos años. Las declaraciones las hizo el director general de la entidad, Ramón Gómez Ferrer, en el acto protocolario de entrega de regalos por la llegada, por primera vez a la ciudad, del MSC Divina, un crucero construido en Francia y que atracó en su viaje preinaugural con 4.000 pasajeros a bordo.
Gómez Ferrer se felicitó de que este mismo verano será cuando la dársena quede definitivamente desbloqueada, en el momento en que la Autoridad Portuaria ceda los terrenos al Ayuntamiento y, después, el Consistorio haga lo propio con el Consorcio 2007.
El responsable del Puerto no quiso dar más detalles sobre los dos años que han pasado sin que la dársena se haya transferido del Gobierno Central al Ayuntamiento de Valencia. En un principio aludió a que se había tardado tanto en dar el paso por «las dificultades técnicas en las que se está trabajando y en otras causas para no haber llegado a estas fechas con el tema solucionado», dijo.
Gómez Ferrer quiso dejar claro que la APV siempre ha trabajado «para buscar las soluciones adecuadas a los problemas que se han creado». Pero ahora, con el cambio de signo político en Madrid, parece que todo va más fluido. Tanto que corroboró las fechas que Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, dio el martes y que apuntan a finales de julio cuando se puedan firmar todas las transferencias de poderes.
La propia alcaldesa volvió a referirse ayer a las negociaciones para la cesión de la dársena a la ciudad y quiso matizar que lo que se prevé es que a finales del próximo mes de julio los suelos se lleven al Registro de la Propiedad para iniciar dicha tramitación. Por eso, ella piensa que tras ese importante trámite aún faltarán un par de meses para que la cesión de los terrenos a la ciudad sea efectiva. «No hay que crear falsas expectativas aunque todos tenemos mucha ilusión en que se resuelva este tema», dijo.
La nueva terminal
El director general de la APV, Gómez Ferrer, se refirió también al «gran reto» de la institución de «ir acompañando la apuesta creciente por la ciudad como escala para barcos de cruceristas cada vez más grandes». Por eso desde la Autoridad Portuaria se ha comenzado ya la construcción de las infraestructuras necesarias para ofrecer «unos servicios exquisitos a los buques y a sus pasajeros», dijo Gómez para referirse a la nueva terminal de pasajeros que se prevé que se abra el próximo verano y en la que barcos como el MSC Divina podrán atracar inicialmente en dos muelles de 400 metros.














