El PP, tarde o temprano, funciona como un pelotón que protege a su líder: Alberto Fabra. Los que intentan montarse la etapa por su cuenta al final, y los hechos así lo han demostrado, terminan en la cuneta. Cargos con pedigrí de la calle Quart censuraron ayer la actitud previa y posterior al congreso de Alicante que ha mantenido el presidente de la Diputación y líder del partido en la provincia de Valencia, Alfonso Rus.
«Cuando el presidente te llama porque quiere comer contigo hay que ir», señaló ayer un alto cargo del PP, que aseguró que esperará a ver cómo se desarrollan los acontecimientos para comprometer su aval. Rus, que anda por Les Corts como ausente y nada eufórico en las sesiones de control de Fabra, buscaba ayer casi a las tres de la tarde sitio para comer junto a varios de sus fieles, entre los que estaban Juanjo Medina, Amparo Mora y la diputada nacional Belén Hoyo.
Los mismos cargos que coincidieron ayer en afear la conducta de Rus también consideraron que el partido no puede concurrir al congreso provincial fracturado: «El PP siempre se ha caracterizado por su unidad. Si se presentan dos candidaturas no ganará nadie, perderemos todos».
Arreglarlo cuanto antes
El guión que la mayoría dibuja encima de la mesa es que esta situación hay que arreglarla «si puede ser hoy antes que mañana». Las mismas fuentes consideraron que Rus debe ceder en sus posiciones y recuerdan que cuando el líder provincial hizo su equipo en la Diputación de Valencia «no contó con nadie a pesar de que había alcaldes con mucho peso que se quedaron fuera». Además, en el partido se defiende que no es el momento de abrir guerras internas cuando hay asuntos judiciales que están en primera línea afectando notablemente la imagen del partido.
El nuevo secretario regional del PP, Serafín Castellano, en declaraciones a LAS PROVINCIAS, señaló que José Císcar es el candidato oficial para liderar el PP de Alicante y que Javier Moliner es el de la provincia de Castellón: «Tendrá que hacer oficial su candidatura. Desde la dirección del partido trabajamos para que la unidad y el consenso haga que no perdamos tiempo en cuestiones internas y nos dediquemos a lo que nos tenemos que dedicar».
Sobre si Rus era el candidato oficial, Castellano se limitó a decir que el actual líder del partido en la provincia de Valencia «es un candidato. Hay un plazo para presentar candidaturas y si no hay más saldrá elegido por la provincia de Valencia. Muchas veces alrededor de estas cuestiones se genera un microclima en estos procesos que tienen una muy relativa importancia desde el punto de vista de los ciudadanos o de lo que al partido tiene claro que tiene qué hacer».
El número dos del PP señaló que en los congresos provinciales habrá que ir renovado las estructuras al igual que se ha hecho en el regional: «Queremos unos congresos abiertos y no mirando al interior del partido».
Los rumores, habituales
Castellano quiso quitar hierro a las diferencias internas: «No conozco ningún precongreso que no haya estado libre de cualquier tipo de quinielas, de rumores, de escaramuzas. Eso es algo consustancial. Pero lo importante es que conforme pase el congreso regional que al final el partido salga unido, reforzado, con ganas renovadas de vocación de servicios a los valencianos».
En el seno del PP valenciano existe preocupación por el enfrentamiento abierto y esperan que se pueda llegar a un acuerdo entre todas las partes antes de que este asunto se enquiste todavía más. En los pasillos de Les Corts los corrillos son una imagen habitual y los intercambios de miradas entre los diputados escenifican la tensión que existe.
El plazo para recoger los avales que sustenten las candidaturas que se puedan presentar se deberán presentar antes del miércoles. Rus es el único que ha mostrado públicamente su intención de concurrir al congreso provincial de julio. Para eso tendrá que poner encima de la mesa 125 firmas.





