Por sorpresa y a través de un escueto comunicado colgado en su web, el Real Madrid anunció ayer la renovación de Mourinho hasta 2016. El preparador luso tenía contrato hasta 2014, por lo que ha ampliado su vínculo dos temporadas más. Con esta decisión, Florentino busca varios objetivos: dejar claro públicamente que respalda punto por punto la metodología del polémico técnico y que confía en su proyecto, reforzar el liderazgo del portugués al frente de todos los estamentos, trasladar a la plantilla el mensaje de la continuidad y ofrecer una imagen de plena unidad y comunión en el madridismo.
Esta prórroga contractual no quiere decir que Mourinho vaya a permanecer seis años en el Real Madrid, ya que dependerá cada año de los títulos conseguidos y de su empatía con jugadores y afición. Pero sí significa que el presidente está encantado con el hombre que, desde el banquillo, acabó con la hegemonía del mejor Barça de la historia, condujo a los blancos a la primera Copa en 18 años y un curso después a la consecución de un título de Liga con récords estratosféricos de puntos y de goles.
Se escenifica el deseo del club blanco de que Mourinho sea el técnico de la décima Copa de Europa, un título que más pronto que tarde debería celebrar el club con mayor presupuesto del mundo, por encima de los 500 millones de euros. La ampliación del vínculo entre ambas partes refuerza la sensación de calma, solidez y confianza en el proyecto justo cuando el Barça sufre su momento más convulso en cuatro años. Hace meses las apuestas apuntaban a la renovación de Guardiola y al adiós anticipado de Mourinho. Pero una vez más el fútbol ofreció un giro de 180 grados.
Metódico y de ideas fijas, Mourinho logra renovar justo cuando se encuentra más fuerte en lo anímico y en lo profesional. A buen seguro que ello le ha permitido una mejora económica -aunque las cifras no se han hecho oficiales se especula con unos 12 millones de euros por temporada- y dejar algún resquicio o cláusula de rescisión para quedar liberado cuando lo desee. A medio o largo plazo, el reto del portugués es volver a la Premier, en concreto al Manchester United. Y, después, siempre ha reconocido que le gustaría cerrar su carrera al frente de la selección de su país.
«Es el reto perfecto. Tengo la sensación de que una mayoría está feliz con mi decisión», dijo Mourinho tras ampliar su compromiso con el Real Madrid.




