Las exigencias de solvencia y saneamiento de los balances va a obligar a muchas cajas a cortar significativamente el dinero para la obra social, lo que obligará a sus actuales gestores a buscar alternativas de financiación. La creación de fundaciones es la solución que aportan la mayoría de los expertos consultados.
El director de Innovación Social de ESADE, Ignasi Carreras, propone que las cajas reformulen las tareas que realizan, mientras el profesor Jorge Soley (IE) reconoce que se tendrán que cerrar bibliotecas, centros de exposiciones. porque lo primero que tienen que conseguir las cajas es ser solventes y tener beneficios para poder dar a la obra social los rendimientos, como al resto de los accionistas. Pero eso sí, advierte de que «el fin de un banco ya no es la obra social».
De hecho, la mayoría de las cajas ya tienen creada su propia fundación para las tareas de la obra social. ¿Y cómo se financiarían? Cobrar las entradas a las exposiciones, obras de teatro y cuantos eventos culturales organicen será una de las opciones.




