LAGUN ARO GBC <p> </p><h2>LA ESTADÍSTICA </h2>86
VALENCIA BASKET 82
| LAGUN ARO GBC | <p> </p><h2>LA ESTADÍSTICA </h2>86 |
| VALENCIA BASKET | 82 |
Una remontada imposible que se hizo posible. La magia de un partido de play-off en todo su esplendor. Una moneda al aire que salió cara para Lagun Aro y cruz para el Valencia Basket. Y con un abanico infinito de conclusiones y de variables para analizar. Porque el mismo equipo al que le remontaron diez puntos en el último cuarto sería ya el rival del Barcelona Regal en semifinales si el tiro de Newley en el último segundo del tiempo reglamentario, en vez de ser escupido por el aro por dos veces, hubiera acabado dentro. Pero, con 71-71, el partido se fue a una agónica prórroga.
Y en la misma el Valencia Basket lo volvió a tener todo de cara. Pietrus, con una canasta más adicional, ponía el 74-78 a falta de 2.12 para el final. Y de nuevo, ansiedad y nervios en el lado visitante. Un parcial de 12-4 permitió al Lagun Aro forzar el tercer partido de la serie, que se disputará mañana en la Fonteta. Ayer los valencianos se llevaron de San Sebastián una lección. El poso, tanto en los jugadores como en el club, no se consigue de la noche a la mañana. No se puede pedir a De Colo o Markovic, excelsos durante la eliminatoria, tener la misma sangre fría en una prórroga que a Prigioni. Ni a los taronjas la 'mili' del Baskonia.
Eso se gana con la historia y no dando bandazos año a año. Esa historia que dice que el Valencia Basket encadena diez derrotas como visitante en un partido de play-off, que no gana fuera desde el 11 de junio de 2003 en Málaga y que, con el de ayer, acumula un balance de 6-24 en partidos fuera de casa en eliminatorias por el título.
El poso, la calma, el saber jugar con el marcador, el hielo en la sangre contra los nervios, se gana con el tiempo. Ayer los taronjas no perdieron por falta de deseo, por falta de ganas. Escribir tal cosa sería faltar a la realidad. Sobró ansiedad, nervios y vértigo a ganar. Eso sí, el factor campo se gana para situaciones así. Los valencianos no volvieron a casa eliminados, como el año pasado en Bilbao o en 2010 en Málaga. Aún dependen de sí mismos. Pese a las bajas y los tocados (Ogilvy y Rafa Martínez a los que se unió durante el partido Faverani) hoy los hombres de Perasovic estarían en la gloria si ese maldito tiro de Newley acaba dentro. Se llama deporte. No se puede quemar la falla antes de tiempo. Un error que se repite demasiadas veces en Valencia. Eso también forma parte de la historia.
En la primera parte el Valencia Basket jugó con la ansiedad de Lagun Aro, que debutaba como local en un partido de play-off. Perasovic, conocedor de los problemas físicos de Vidal, atacó por dentro con Claver ante un Baron incapaz de contener las acometidas del capitán taronja. De Colo volvió a vestirse con el disfraz de bestia negra que siempre se pone cuando juega contra los vascos, para anotar seis puntos en el primer cuarto y ayudar al despegue. Con todos estos ingredientes llegó la primera renta importante (11-23 tras canasta de Faverani) aunque los de Sito Alonso despertaron, con un parcial de 8-2 en el último minuto y medio del primer cuarto para seguir con vida (19-25).
El técnico croata decidió apostar por la defensa para evitar que los vascos despertaran de su letargo, aunque De Colo y Dean seguían anotando con facilidad (24-40). En los primeros seis minutos del segundo cuarto Lagun Aro anotó cinco puntos y, pese a un parcial de 7-1, no impidió que el Valencia se marchara al descanso con la sensación de dominar de forma clara el partido, y no sólo por el marcador (31-42). Y el panorama no cambió en el tercer cuarto aunque Panko, Salgado y Baron saltaron dispuestos a darle batalla a los taronja (41-46). Caner-Medley y Markovic contestaron con dos triples seguidos (44-52) y Doblas descargó toda su fuerza sobre Claver en forma de falta antideportiva (44-54). Los taronja salieron fortalecidos de la compensación, otra antideportiva señalada a Dean, ya que al final del tercer cuarto tanto el marcador (52-62) como el juego parecía controlado. Por entonces nada presagiaba que el guión de la película no iba a acabar con los jugadores de naranja festejando con el medio centenar de seguidores desplazados a San Sebastián el histórico pase a semifinales nueve años después.
Incluso al inicio del último cuarto la sensación ganadora del Valencia Basket no cesó (56-68 a 7.34 del final). Desde entonces, el parcial hasta la conclusión de la prórroga fue de 30-14 para los locales. Doblas se aprovechó de la ausencia de Faverani, con el brasileño mantuvo una lucha espectacular en los tres primeros cuartos, para hacerse el dueño de la zona mientras Baron y Panko despertaban. Y entonces llegaron los nervios que atenazaron al equipo de Perasovic. Sus jugadores eran incapaces de ver aro y se sucedían los intentos triples, muchos de ellos forzados y sin sentido. Hasta 12 lanzó el Valencia Basket en los últimos 13 minutos de partido. Y ahí el técnico croata también cometió su parte de responsabilidad al no dar con la tecla para parar el 'suicidio' ofensivo.
Pero los nervios también llegaron a Lagun Aro. Con 70-71 Panko falló un tiro libre y con 71-71 la jugada final para su equipo. Justo antes del tiro de Newley que pudo cambiar la historia. Ya en el tiempo extra ni los jugadores de Sito ni su afición dejaron pasar la oportunidad. No les tumbó ni el 74-78 de Flo. Con el 82-80 llegó la primera ventaja local en todo el partido, antes de que Nando fallara un triple que fue la puntilla del partido. Nervios contra deseo. La serie se decidirá en la Fonteta.





