Todavía no se ha cumplido un año desde que sus dirigentes redactaron los estatutos. En junio de 2011 nadie pensaba que once meses después este equipo fuera a aspirar a la división de plata. Su nombre les hace justicia. Huracán Valencia ha pasado como un tornado por la Segunda B. Hoy a las 18 horas jugará en Manises el primer partido del play-off de ascenso.
En el vestuario rojiblanco se respira felicidad. Afronta con optimismo ese largo camino hacia la Liga Adelante: ha de superar tres eliminatorias, la primera, la que arranca esta tarde ante el Lucena. El entrenador, Nico Estévez, observa a sus futbolistas y no puede evitar echar la mirada atrás: «Teníamos muchas incertidumbres. Debíamos elaborar la plantilla y no sabíamos cuánto tardaríamos en hacer equipo, pero ha habido mucha implicación por parte de los futbolistas».
Antes de salir a entrenar todo son bromas. «Es pequeñito este sitio, pero estamos muy a gusto», comenta un jugador. La guarida del Huracán se halla en el Polideportivo de Manises. El club buscó campo en la ciudad, pero finalmente se tuvo que asentarse en el área metropolitana. En un terreno de juego de regional, en un vestuario en que una pintada en la pared les recuerda que están casi de prestado: 'Manises C. F.'
Pero a ellos les da igual. Hay buen rollo y tienen la ilusión por bandera. Gran culpa de ello la tiene José Ignacio. Lo conocen como 'Herni' es el capitán y director deportivo de este Huracán. Ha elaborado una plantilla que conjuga veteranía y juventud. Este club recién fundado presume de cantera. «Esto es un hecho. En el equipo han debutado cinco juveniles y en el próximo curso continuarán aportando los chicos jóvenes», indica Estévez. Ellos, los futbolistas, y el club, tienen por escribir toda una historia que se ha iniciado como un torbellino.



