La Comunitat Valenciana permaneció ayer en el grupo de autonomías que vieron cómo sus planes de reequilibrio recibían la luz verde del Gobierno para cumplir con el objetivo de déficit del 1,5% que Bruselas había marcado como tope. Pero no todas las comunidades corrieron la misma suerte. Asturias no hizo los deberes a tiempo y fue la única en recibir el no del departamento que dirige Cristóbal Montoro. País Vasco y Navarra, con régimen tributario diferente, no cuentan para esta reunión.
La asturiana es la única región que suspende, seguida muy de cerca por Andalucía, que recibió el sí 'in extremis' gracias a la curiosa mediación de Cataluña, que defendió su aprobación para «no dañar la imagen de unidad de España». Pero para evitar su intervención, deberá presentar un nuevo plan de ajuste por valor de 616 millones de euros en el plazo de quince días, tal y como precisó ayer el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, en rueda de prensa tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). El de ayer es el segundo toque de atención que Asturias recibe por parte del Gobierno central, ya que hace apenas una semana, el ministro Montoro ya alertó de la posibilidad real de intervenir las cuentas de la comunidad, dada la situación de desgobierno que existe en el Principado, con un Ejecutivo en funciones desde las pasadas elecciones autonómicas del 25 marzo. De hecho, anteayer se hizo público el acuerdo alcanzado por el PSOE, UPyD y IU para formar gobierno en esta comunidad, por lo que parece que será el nuevo equipo quien deberá tomar las riendas del ajuste antes de los quince días que ha marcado Hacienda como reválida antes de tomar las riendas.
En cuanto a Andalucía, la labor del conseller catalán fue clave. Andreu Mas-Colell improvisó ayer un nuevo papel en el seno del Consejo, al convertirse en mediador entre Andalucía y el Ministerio de Hacienda, para suavizar las tensiones que se habían generado en torno al plan de ajuste andaluz. Transcurridas dos horas, transcendió que la consejera andaluza, Carmen Martínez Aguayo, había abandonado la reunión después de enfrentarse con los responsables ministeriales «por una serie de cifras», según confesó posteriormente. Martínez Aguayo indicó que en concreto eran cifras de retorno de fondos europeos, polémica que se zanjó con concesiones por ambas parte y con su retorno al salón del Consejo, donde finalmente el plan pasó el examen, aunque con un recorte extra de 300 millones de euros. Para aproximar a las partes, el consejero catalán decidió intervenir y hacer un llamamiento a ambas, al considerar que el acuerdo era posible «con un poco más de trabajo» y de diálogo en beneficio del resto de autonomías. Ante sus palabras, el ministro y la consejera decidieron llamar a sus técnicos y corregir los puntos de desajuste.
Por su parte, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, advirtió de que el nuevo plan será revisado por el Ministerio y sometido al análisis y aprobación en el próximo CPFF, que se celebrará antes del 15 de junio. Montoro explicó que en dicho plan el nuevo Gobierno de Asturias deberá incluir medidas adicionales para garantizar que la región será capaz de reducir el déficit público al 1,5%, ya que el plan presentado por el Gobierno en funciones es «insuficiente».
En total, los planes de ajuste económico-financieros de las comunidades autónomas aprobados ayer ascienden a 18.349 millones de euros, de los que 13.071 millones corresponden a reducciones de gastos y 5.278 a incremento de ingresos. Los recortes autonómicos vienen de la mano sobre todo de los recortes de gastos, más que en incrementos de ingresos, aunque se contemplan posibilidades como aumentos del IRPF, el céntimo sanitario o tributos de carácter ambiental, recalcó el número dos de Montoro.
El ministro de Hacienda trató de evitar adelantar la cifra global de ajuste, ya que en pocas horas se publicarán todos los planes de las autonomías en la página web de su departamento, pero finalmente accedió a proporcionarla, ya que se ahorrarán más de 8.000 millones más de los 10.000 previstos en un principio.






