El rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo, dijo ayer que se reunirá en los próximos días con el colectivo de profesores asociados con la intención de atemperar los ánimos, después de que anunciaran una huelga indefinida consistente en no firmar las actas de los exámenes y que comenzará el día 23. La medida de presión llega por la reducción de la plantilla en 375 efectivos después de la nueva reasignación de grupos ideada por la Universitat. Además, el decreto de recortes educativos del Gobierno prevé un aumento de las horas lectivas de los profesores titulares que no investiguen, lo que puede derivar en una minoración de las contrataciones de este tipo de docentes.
Morcillo señaló que está «seguro» de que en «el ánimo» de los profesores asociados «no está perjudicar a los estudiantes, sino expresar una reivindicación muy comprensible». Dijo además que se debe respetar el derecho de huelga y que la obligación del equipo de Gobierno es «trabajar para que las necesidades docentes sean cubiertas».
«Mantenemos una de las más amplias ofertas educativas del sistema universitario y trataremos, con la mayor de las flexibilidades que nos sea posible, encontrar fórmulas de solución, pero también entendiendo cuáles son las limitaciones presupuestarias», señaló el rector de la Universitat.













