«Yo abriría el jardín ahora mismo al público; lo que queda por hacer es muy poco y compatible por completo». El arquitecto del jardín del Hospital, el sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, respondió ayer a las críticas vertidas sobre su proyecto para una de las mayores zonas verdes del centro histórico, pendiente de apertura desde el pasado marzo según el último plazo dado por la Conselleria de Infraestructuras y donde falta todavía por colocar el alumbrado.
Vázquez Consuegra comentó que la empresa adjudicataria ha aceptado, a petición de la Generalitat, ampliar el plazo de finalización a enero de 2013, debido a que «no pueden liquidar antes la obra», en referencia a los problemas de financiación de la administración.
Por el contrario, fuentes de la Conselleria indicaron hace unos días que habían solicitado al arquitecto y al director de la obra que finalizasen ya las obras, para acabar de una vez con la ejecución de un proyecto iniciado en julio de 2009.
Una portavoz de Infraestructuras se ratificó ayer en dicha versión. «No es verdad que queramos retrasar la apertura del jardín; todo lo contrario porque queremos que se acabe lo antes posible», para recordar que se emplazó a la Diputación, como impulsora del proyecto en un solar de su propiedad, a que «lo comunicara al propio arquitecto y al director de la obra».
Al margen de las farolas, tan sólo queda «plantar el césped», lo que seguramente no se hará hasta las últimas semanas previas a su apertura al público. Sobre el alumbrado, Vázquez Consuegra comentó a LAS PROVINCIAS que se ha aceptado el modelo de fundición propuesto por el Ayuntamiento, aunque precisó que han presentado «todo tipo de modificaciones estos años en altura y materiales con el mismo diseño» que han sido sistemáticamente rechazadas. La idea del arquitecto era utilizar el mismo modelo que hay en el entorno del Museo de la Ilustración «por una solución de coherencia también con el mobiliario urbano del parque, con el que entrará en conflicto».
El arquitecto habló también de las críticas del presidente del Consell Valencià de Cultura, Santiago Grisolía, al exceso de «pavimento y asfalto» en el jardín. Dijo que de lo segundo «no hay nada», mientras que afirmó que el 60% de la superficie de todo el parque «es zona verde». El resto son zonas obligatorias por los «restos arqueológicos del antiguo hospital», para añadir que es un jardín «de mucha complejidad» precisamente por esta circunstancia.
A lo largo del proyecto, surgió la idea de habilitar un auditorio al aire libre en una plaza decorada con naranjos. «Jamás he dicho yo nada sobre eso ni lo he sugerido», indicó Vázquez Consuegra. El pavimento de es de un tipo que «permite a la tierra respirar, precisamente lo hemos puesto por ese motivo». El presupuesto de la obra ronda los cuaro millones de euros y quedará pendiente ajardinar una solar de 4.000 metros cuadrados.















