Una tremenda desgracia golpeó ayer a una familia valenciana en la localidad de Mareny de Barraquetes, en Sueca. Un niño de siete años perdió la vida al caerle encima parte de una chimenea, como ha podido saber LAS PROVINCIAS de fuentes próximas al caso.
El accidente se produjo sobre las dos y media de la tarde, en una casa unifamiliar del núcleo urbano formada por una zona de patio y vivienda. Por razones que no han trascendido, un conjunto de cascotes procedentes de la chimenea se desprendieron sobre el menor, que se encontraba en la parte exterior de la vivienda.
Al advertir lo ocurrido, sus familiares dieron de inmediato la voz de alarma y se volcaron para tratar de auxiliarlo. El Centro de Coordinación de Emergencias (112) recibió la primera llamada a las 14.35 horas. Hasta la localidad se desplazaron dotaciones de la Policía Local de Sueca y de Policía Judicial de la Guardia Civil del municipio de la Ribera.
Tras la caída, el niño quedó inconsciente como resultado del fuerte impacto de los fragmentos desprendidos. Los primeros en llegar fueron una pareja de policías locales de Sueca. Ellos iniciaron las primeras maniobras de reanimación, pero el pequeño no respondía. Poco después, en medio de la desesperación de la familia, llegó al lugar un equipo del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU). Sólo pudieron certificar la muerte.
La Guardia Civil de Sueca se ha hecho cargo de las investigaciones. Los agentes de Policía Judicial tomaron fotografías del tejado donde estaba la chimenea y se entrevistaron con los familiares y testigos para reconstruir los hechos.
Al parecer, no se produjo ningún impacto ni vibración que causara el desprendimiento, por lo que todo apunta a un desgaste o erosión en la estructura de la chimenea que hizo que se viniera abajo.
En 2010, cuatro menores fallecieron en la Comunitat tras diversos derrumbes. La primera de las víctimas fue Dani, un niño de 13 años que murió en Almoines tras caerle encima uno de los muros laterales de una vieja alquería. Un mes más tarde, un pequeño de cuatro años murió bajo los escombros del porche de la casa de campo donde veraneaba, en Vila-real. En Torrent y Castellón otros dos menores fallecieron al caerles un muro y una estatua, respectivamente.




