Móvil, tablets, cámaras compactas o reflex... Cualquier aparato servía ayer para llevarse un recuerdo del tapiz floral que, con motivo de la festividad de la Virgen de los Desamparados, se instala en la fachada de la Basílica y preside el traslado.
Turistas y valencianos quedaron asombrados al contemplar los 36 paneles que integran una composición marinera que rinde homenaje al pintor Joaquín Sorolla y que ha sido realizado por el artista valenciano Miguel Galbis, junto a un equipo de 60 personas.
La obra floral, de 11 metros de altura y 8,5 metros de ancho, quedó instalada a las 10.20 horas de ayer, tras unas intensas horas de trabajo que arrancaban a las 2 de la madrugada. Aunque el trabajo en sí (el de ir montando los diferentes paneles) se prolongó durante cuatro horas y finalizó 30 minutos antes que el pasado año, según explicó Miguel Galbis.
El artista, que estuvo acompañado en la instalación por otras seis personas, confesó que lo más «complicado» de este tapiz ha sido reflejar «la luz que impregna las obras de Sorolla y la representación del mar, que es compleja por los matices cromáticos que nos dan las flores».
Morado, azul y amarillo son los colores que se han empleado para representar el mar. Y, según las opiniones de las personas que se acercaron a contemplar el tapiz, se ha conseguido reflejar a Sorolla.
«Muy bien reflejado el color de Sorolla», «Es un homenaje al pintor Sorolla» o «Qué maravilla la reproducción de los trajes regionales» fueron algunas de las frases que podían escucharse en la plaza de la Virgen. Para Silvia, una mujer de Gandia que iba acompañada por su madre y su hija de cinco años, «lo que más me ha gustado es la ubicación de la Virgen encima de la barca».
Playa valenciana
El tapiz representa una escena marítima en la que la Mare de Déu custodia la llegada de embarcaciones de vela a la playa valenciana. También aparecen pescadores y mujeres que faenan en la arena y otros personajes habituales en los cuadros del pintor valenciano, como la pareja vestida con traje regional del conocido cuadro 'La grupa' o los pertenecientes a la serie 'Visiones de España'.
Para su elaboración se han empleado alrededor de 10.000 flores frescas, la mayoría claveles (por su resistencia a las altas temperaturas) y también alhelíes (mayoritariamente en los trajes de los personajes).
Respecto a la flor seca, Galbis ha utilizado sanguinaria y manzanilla, recolectada en El Saler gracias a un permiso especial de la Generalitat y del Ayuntamiento. De este tipo de flor teñida de colores, se han destinado casi 200 kilos.
El tapiz floral permanecerá expuesto, en principio, hasta finales de la próxima semana para que pueda ser contemplado por todo aquel que lo desee. Finalizará así un proceso que comenzaba hace tres meses con la parte de diseño.
Cada año Galbis realiza un boceto que, posteriormente con la ayuda de su equipo, plasma es una plantilla gigante repartida en láminas de madera sobre las que se clava cuerda. Luego se rellena el dibujo con las flores secas y, finalmente, con las flores frescas.
Tradicional escuraeta
Junto a la visita al tapiz floral, otra de las citas obligadas por la festividad de la Virgen es el mercadillo de la 'escuraeta', cuyos puestos de loza, barro o cerámica rodean la Catedral. Los utensilios de cocina son los productos más demandados, según apuntaban los dueños del puesto de Cerámica Berenguer.
Este año, además, se puede visitar la muestra 'La Mare de Déu. Un siglo de fotos' en la Junta Municipal de Ciutat Vella que reúne 60 fotografías antiguas de la Virgen.














