Tras la sesión de control al presidente del Consell, Alberto Fabra, se vivió un momento de máxima tensión en los pasillos. El diputado de EU Ignacio Blanco acusó a la popular Mayte Parra de tener una cuenta bancaria en Suiza. En ese momento, Parra ya le afeó el comentario desde su escaño con un gesto manual. Incluso algunos lo interpretaron como una peineta. Después, en los pasillos, Parra se abalanzó sobre Blanco para recriminarle sus palabras. La también alcaldesa de Ibi tuvo que ser sujetada por su compañera Carmen Amorós para que el altercado no pasara a mayores. Otros parlamentarios como Ricardo Costa también mediaron.
La sorpresa de Castellano. El conseller Serafín Castellano intervino en la sesión de control para responder a EU una pregunta sobre el IVVSA. La vivienda, ¿no es asunto de Bonig?Así es, pero como la pregunta de Marga Sanz a Fabra fue sobre el adelanto electoral se esperaba que las repreguntas fueran por el mismo sitio. No fue así. Pero como el plan ya estaba perfilado, fue Castellano el que contestó. Más de uno lo entendió en clave precongresual. Como una forma de darle protagonismo a semana y media del cónclave.
Sánchez hace saltar las alarmas. El diputado del PP y alcalde de Calpe, César Sánchez, provocó que saltara la alarma de la cafetería de Les Corts al abrir una de las puertas de acceso a la calle. El escándalo fue sonoro. Se solventó en el momento que cerró.





