El Sporting de Gijón logró una sufrida victoria en El Molinón, con dos goles de Sangoy, el primero de penalti, ante un Betis que dominó el centro del campo sin saber acceder al área con bastante peligro, y consigue así llegar a la última jornada con posibilidades de mantenerse en Primera. El Sporting inició el partido con ganas y en los seis primeros minutos llegó al área bética en tres ocasiones. En el minuto 11, un disparo a puerta desde lejos fue detenido por Amaya con las manos, Velasco Carballo señaló pena máxima y el Sporting se adelantó en el marcador. Tras el gol reaccionó el Betis hasta empatar, pero de nuevo Sangoy obró el milagro.