lasprovincias.es
Miércoles, 22 octubre 2014
claros
Hoy 15 / 23 || Mañana 17 / 21 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
La estructura de los edificios aguantó, pero no los ornamentos

Alicante

La estructura de los edificios aguantó, pero no los ornamentos

Expertos en lesiones constructivas de la UA concluyen que solo un inmueble se 'colapsó' porque los pilares eran más cortos de lo normal

06.05.12 - 00:52 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
ALICANTE. El tipo de suelo es una causa más que explicaría el carácter desproporcionado de los daños ocasionados por el terremoto de Lorca en relación a su magnitud. Pero no es la única razón. A ello habría que añadir otros factores de tipo principalmente constructivo. Los profesores del Departamento de Construcciones Arquitectónicas de la Universidad de Alicante José Antonio Huesca y Rafael Cebrián formaron parte del grupo de técnicos encargados de diagnosticar la gravedad de los daños en los edificios de Lorca tras el sismo.
Con la premura de tener que actuar con la máxima celeridad, y el riesgo que entrañaba no saber la gravedad del estado de cada inmueble hasta no entrar en él, decidían a contrarreloj dónde apuntalar, o qué elementos había que asegurar o derribar por su peligrosidad. «Cada día nos despedíamos de nuestras familias por si algo ocurría. Pero había que entrar, y estábamos preparados psicológicamente para hacerlo», recuerda Rafael Cebrián.
Su experiencia en aquella intervención de emergencia les ha llevado a dos conclusiones básicas. La primera de ellas es que los edificios se comportaron bien a nivel estructural en materia de seguridad para las personas. Solo uno 'colapsó'. Estaba vacío y fue debido, según el análisis realizado sobre el terreno, a que los pilares eran más cortos de lo recogido en la Norma de Construcción Sismorresistente (NCSE) y no aguantaron la sacudida.
«Todos los demás resistieron, y no se produjeron muertes ni lesiones por derrumbamiento y atrapamiento de personas en el interior de sus viviendas. Entendemos que, en general, cumplían la normativa sobre resistencia a los sismos», afirma José Antonio Hurtado. Pero lo que no ocurrió dentro, pasó en la calle. Allí sí hubo víctimas debido a la caída de elementos no estructurales como balcones, aleros y otros ornamentos de las fachadas, cerramientos o chimeneas.
«La forma de construir todos esos elementos que suponen el envoltorio de una edificación no está definido en la norma NCSE y como se ha demostrado tristemente en Lorca, tienen mucha importancia», afirma Cebrián. La actual norma que regula las condiciones de construcción teniendo en cuenta el riesgo sísmico se encuentra en estos momentos en revisión.
Alarma innecesaria
La segunda conclusión a la que han llegado es que hubo una carencia de especialistas en lesiones constructivas que derivó en un exceso de edificios considerados afectados. Según los datos recopilados por ambos profesores, de los alrededor de 6.000 edificios censados en Lorca, más de 5.000 fueron incluidos en el listado de inmuebles afectados en las primeras 36 horas del siniestro. Finalmente, se descartaron 4.044 inmuebles. Las cifras aportadas por el Ayuntamiento de Lorca hablan de 1.284 edificios con código amarillo - sin daños estructurales significativos- , 725 con código rojo -prohibida la entrada por daños estructurales sin que necesariamente implique demolición-, y 329 marcados en negro por presentar un estado de ruina inminente y expediente de demolición.
«Una fisura puede impresionar a los no expertos. Querer ayudar está muy bien, es elogiable, pero si no se tiene una formación específica puede interferir bastante en los resultados finales. El desconocimiento, unido a la urgencia en la toma de decisiones, provocó más desalojos de los que hubieran sido necesarios. Contar con técnicos especializados puede evitar una alarma social, en algunos casos, innecesaria», asegura Huesca. Con más expertos en la materia, la gestión de la crisis hubiera sido «más eficiente».
Otros puntos débiles detectados en materia de prevención frente al riego de un movimiento sísmico tienen que ver con la carencia de planes municipales de actuación para este tipo de emergencia, y con la necesidad de divulgar medidas de seguridad dirigidas a la población. «Hay que encuadrar a la gente en la realidad sísmica. Los terremotos ocurren. Lorca nos lo ha recordado», advierte Cebrián.
En Tuenti
lasprovincias.es