Varios camiones de gran tonelaje empezaron ayer a descargar los primeros materiales para el festival universitario que se celebrará este jueves en el solar de la antigua estación del Grao, junto a la pequeña estación ferroviaria. Como adelantó LAS PROVINCIAS, el macrobotellón volverá al Marítimo a pesar de las quejas de los vecinos, que aguantaron hace dos años sendas jornadas de ruido, basura sin recoger e inmundicias de todo tipo esparcidas en sus calles.
El festival de este año, las clásicas paellas y el botellón que reunen a los universitarios antes de los exámanes finales, tendrá un aforo para 10.000 personas, según explicó uno de los responsables de la empresa organizadora, Babalú Group, con sede en Alicante y especializada en grandes eventos.
Su entrada estará situada muy cerca de la estación del Grao, en Ingeniero Manuel Soto. Son unas parcelas propiedad del Ministerio de Fomento, cedidas cada año a la Feria de Navidad y el aparcamiento del Gran Premio de Fórmula 1. Las mismas fuentes precisaron que cuentan con permiso para la fiesta de la Conselleria de Gobernación.
La venta anticipada de entradas se realizó a finales de abril, en una caseta situada en el campus de la Universitat Politécnica. La fiesta cuenta con el sello de la Delegación de Alumnos, aunque el director de Comunicación de la institución docente, Joan Peiró, aseguró ayer que no tienen «nada que ver con eso, ni lo avalamos ni hemos puesto ni un euro para su organización».
Peiró fue muy tajante: «Bastante tuvimos con lo que pasó hace dos años», dijo en referencia a un macrobotellón que provocó quejas entre los vecinos del Marítimo, al superar la fiesta (se hizo en dos días) todas las expectativas de afluencia, con montañas de basura y el rastro de todos los residuos que origina cualquier botellón, pero multiplicado por las miles de personas que acudieron al Grao.
Por esa razón, el director de Comunicación confirmó que, a través del vicerectorado de Alumnado, se le ha pedido a la empresa organizadora de la fiesta que omita cualquier escudo, logotipo o indicativo que vincule a la Politécnica con el festival de paellas.
En la página web de la fiesta (www.livespringvlc.com) aparece toda la información necesaria para el evento, donde se incluye lo que puede y no puede hacer el público participante. «Se permite entrar al recinto con todo tipo de comida y bebida, siempre que el envase sea de plástico (esta acción se realiza para que no se consuma por los alrededores del recinto y ya que la organización lo permite, rogamos que los asistentes cuiden las inmediaciones del recinto y de la ciudad).
Fuentes de la empresa aseguraron que su intención es que el resultado de la fiesta para los vecinos muy distinto a lo que ocurrió en 2010. «Tendremos dos equipos de limpieza en los alrededores, además de personal de seguridad».
El hielo, dentro
Otra información «útil» para el macrobotellón es que al «permitirse entrar comida y bebida, el hielo se venderá dentro del recinto en las barras al precio de dos euros el saco grande». Por último, no se permite «sacar nada del recinto».
Si resulta que el jueves llueve, entonces la fiesta se trasladará al viernes. De todos estos detalles, la Universitat no quiere saber nada. «Es lamentable que, al final, se acabe atribuyendo a la Politécnica», para rogar que se extreme todo lo que tenga que ver con la limpieza y la seguridad.
En el recinto, aparte de comer y beber a discreción, los asistentes tendrán a su disposición un gran escenario en uno de los fondos, donde varios pinchadiscos amenizarán la jornada. Las puertas se abrirán al mediodía y la fiesta no parará hasta las diez de la noche.
La caseta de venta de entradas ha estado habilitada en el exterior de la Casa del Alumno, dentro del campus universitario. Con el carné de estudiante, el precio es de 10 euros tras el acuerdo con la «UPV y UCV», según reza en la web de la organizadora en referencia a la Politécnica y la Universidad Católica, cuyos alumnos también han difundido el evento.
A pesar de todas esas alusiones, Peiró insistió en que hace mucho tiempo que «estamos por no organizar nada». La entrada preferente da a los alumnos de los dos campus da derecho al acceso, un plato de paella, medio liltro de cerveza, una copa de una bebida alcohólica y la opción de «poder invitar a cinco personas» que no sean de las dos universidades con los mismo precios. Este jueves, con el carné universitario, el acceso saldrá por 12 euros.
Al ser una parcela propiedad del Ministerio de Fomento y donde se hará un evento con licencia de la Generalitat, fuentes municipales indicaron que el Ayuntamiento «no puede hacer nada», para calmar las críticas de los vecinos.
La parcela forma parte del nuevo barrio del Grao, que irá desde las vías de la salida del túnel de Serrería hasta la misma dársena del puerto. El Consistorio se ha hecho cargo del planeamiento urbanístico, caso único hasta ahora, con el propósito de que se convierta en una zona modelo.
El diseño es del arquitecto valenciano José María Tomás, que fusionó las propuestas del francés Jean Nouvel y los alemanes de GMP. En la última visita de la ministra de Fomento, Ana Pastor, la alcaldesa Rita Barberá le pidió colaboración para acelerar en la medida de lo posible la reparcelación.














