El Ayuntamiento de Gandia dio a conocer ayer el robo, ocurrido el pasado fin de semana, de dos ordenadores portátiles y diferentes documentos de la empresa Iniciatives Públiques Gandia (IPG), situada en los despachos del edificio que el Consistorio posee en la calle Tossal.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Javier Reig, aseguró que con la información sustraída «se puede hacer daño a la ciudad», ya que corresponden a los proyectos urbanísticos del distrito de Santa Ana y la remodelación del grupo de viviendas Simancas. Los ladrones también se llevaron 500 euros de la caja fuerte. La vigilante del edificio se percató ayer de que la alarma estaba desconectada y también de la ausencia de los ordenadores.
El viernes, tras finalizar la jornada laboral, la vigilante conectó la alarma del edificio Tossal y comprobó que las instalaciones estaban cerradas. El lunes, nada más acceder al interior del edificio y revisar las instalaciones, comprobó que se había perpetrado un robo. Faltaban dos ordenadores, la documentación estaba revuelta en varios despachos y la caja fuerte se encontraba vacía.
La Policía Nacional de Gandia investiga los hechos. Al no hallar forzada ninguna puerta de acceso, se sospecha que las personas que accedieron al edificio sabían la combinación de la alarma y la localización concreta de los despachos.
Otro aspecto que se está investigando es la información que poseían los ladrones. Tras las últimas reformas del edificio, los despachos todavía no tenían asignados los carteles, por lo que resulta muy extraño que los amantes de lo ajeno supieran exactamente los ordenadores que querían sustraer y dónde se encontraban estos. Lo mismo ocurre con la caja fuerte que abrieron para robar unos 500 euros, ya que estaba oculta en un despacho.







