La Conselleria de Educación anunció ayer que no aplicará el incremento máximo del número de alumnos por clase (la ratio) en los Colegios Rurales Agrupados (CRA), en los Centros de Educación Especial, en las unidades específicas que atienden a alumnos con algún tipo de carencia (como una discapacidad) ni en los Centros de Acción Educativa Singular (CAES). En este caso, son instalaciones con más de un 30% de estudiantes en desventaja social.
En total, según fuentes del departamento que dirige María José Català, se trata de 226 centros de los 2.500 que conforman el sistema educativo valenciano, contando también los de iniciativa privada. En otras palabras, el aumento máximo sólo se podrá aplicar en aquellas clases que no estén ideadas de forma específica para atender situaciones singulares.
El incremento de un 20% de las ratios vigentes hoy en día se aprobó el pasado viernes dentro del plan económico de reequilibrio financiero. Se trata de una de las propuestas de ajuste planteadas por el Ministerio de Educación a las comunidades autónomas, y supondrá, como máximo, llegar a los 42 alumnos en Bachillerato, pues se pasará de 35 a 42 estudiantes. Eso sí, Català ya adelantó el sábado que estos supuestos serán residuales, pues en la actualidad la ratio media en esta etapa educativa se sitúa en 28.
La Comunitat cuenta con 44 Centros Rurales Agrupados, que atienden la demanda educativa en zonas de interior a través de aularios diseminados por municipios de su ámbito de influencia. Además, se suman a la excepción los 55 centros CAES, 27 de Educación Especial y 100 centros ordinarios con unidades específicas de atención, donde se incluyen también las aulas de Comunicación y Lenguaje (CYL), pensadas para atender a estudiantes con autismo.
Con la reforma educativa, las aulas de Infantil y Primaria pasarán de tener un máximo de 25 alumnos a 30. En Secundaria y FP la ratio se incrementará de 30 a 36 y en Bachillerato de 35 a 42. También se aplicará en las escuelas de idiomas, si bien el número variará en función del nivel. En el básico, el máximo será de 42, en el intermedio de 36 y en el avanzado de 30.
La medida busca optimizar las instalaciones actuales, teniendo en cuenta que se podrán evitar desdobles como los autorizados en el curso actual. Así, si una clase de Secundaria debe acoger a 31 alumnos (más que el máximo actual), se crean dos unidades de 15 y 16 estudiantes, por lo que se precisan más recursos humanos. Además, tendrá una consecuencia secundaria, pues aumentará las opciones de escolarización en los centros más demandados por las familias.







