Es el mejor jinete español y año tras año, recorta diferencias con los grandes de la hípica. Su próximo objetivo es colarse entre los diez primeros de la Global Champions Tour. Sergio Álvarez Moya atiende a LAS PROVINCIAS a escasos días de afrontar una prueba especial para él. El Gran Premio de España se disputará por primera vez en el Centro Ecuestre Oliva Nova el 4, 5 y 6 de mayo. Y aunque Álvarez aún no conoce las instalaciones, le han hablado maravillas de ellas.
«Todavía no he estado por allí, pero me han dicho que están muy bien. Por todo lo que he oído, las instalaciones de Oliva parecen hecha para los caballos. Y eso se agradece mucho», explica el jinete asturiano. Atrás quedan tres temporadas consecutivas en las que la Global Champions Tour se disputó en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, escenario que Álvarez Moya recuerda bien y no duda en elogiar.
«Es cierto que me gustaba mucho, creo que era un marco incomparable a cualquier otro. En el centro de la ciudad, era único», rememora el asturiano, que con 26 años puede decir bien alto que es el jinete mejor situado y con mayor proyección del panorama nacional.
Fue campeón de Europa de Juveniles y Jóvenes Jinetes siendo un imberbe, con tan sólo 16 años. En 2010 fue tercero en el Gran Premio de Aachen y la temporada pasada, segundo en el CSI de Cannes, la quinta prueba de la Global Champions Tour. Ha ido saltando posiciones en las últimas temporadas y el próximo reto es establecerse entre los diez primeros jinetes del mundo. «Lo más importante en Oliva es lograr una buena puntuación para la general de la Global. Intentaré estar lo más arriba posible. Luego, si la salud de los caballos me acompaña, lucharé por entrar en el top 10 durante la presente temporada», desafía el asturiano.
Será complicado meterse en la pelea por el triunfo en Oliva. 25 de los 30 mejores jinetes del mundo estarán en la Safor en la segunda prueba de la Global Champions Tour. Nueve de los diez primeros de la clasificación saltarán en la localidad valenciana. Entre ellos, Rolf-Göran Bengtsson, Eric Lamaze, Ludger Beerbaum, Christian Ahlmann, Kevin Staut, Nick Skelton o Marco Kutscher, los siete jinetes más importantes del panorama internacional. Álvarez Moya ve complicado dar la campanada en Oliva: «El nivel de la prueba es muy alto, altísimo. No veo ningún favorito claro y si no consigo ganar yo, que lo haga el mejor».
Su posición en el ránking evidencia que España aún está a años luz de los países de referencia en la hípica. Los centroeuropeos siguen marcando el paso en la élite. Que la Global pase por suelo nacional es uno de las claves para poder reducir esa distancia.
«No siento más responsabilidad porque la prueba se dispute en Oliva, en casa. Sí creo que es un orgullo que se pueda hacer la Global en España», admite el asturiano, que hace un llamamiento para que la afición se acerque a las instalaciones de la Safor con la intención de popularizar la hípica: «Los caballos son animales increíbles y es muy diferente a verlos por la televisión. Los esfuerzos que realizan y la competición merecen la pena y es algo distinto a cualquier otro deporte».
Álvarez Moya también está acostumbrado a frecuentar las revistas del corazón. El jinete de Avilés contrajo matrimonio el pasado 18 de febrero con Marta Ortega, hija de Amancio Ortega, dueño de Inditex; el hombre más rico de España.






