No había peor rival posible para intentar incorporar a sus vitrinas el Conde de Godó. David Ferrer se medirá hoy a Rafa Nadal en la gran final del torneo catalán, a la que había llegado tres veces (2008, 2009, 2011) y en todas ellas cayó ante el tenista balear.
Ferrer sufrió en semifinales para batir al gigante Milos Raonic por 7-6 (2) y 7-6 (5). El alicantino, número 6 de la ATP y tercer cabeza de serie del torneo, ganó su choque ante el croata en dos mangas muy igualadas que requirieron la disputa del 'tie-break', con un tiempo total de juego de dos horas y cinco minutos. Raonic, uno de los mejores sacadores del circuito y que venía de eliminar a uno de los principales favoritos, Andy Murray, hizo valer su potencia en el servicio para obligar a Ferrer a defenderse desde el fondo de la pista.
Ambos jugadores protegieron a la perfección su servicio y no cedieron ninguno, a pesar de que el croata dispuso de hasta siete bolas de rotura, todas ellas salvadas por Ferrer. «Los dos últimos partidos he sufrido mucho. Feliciano y Raonic son dos jugadores parecidos y tanto el uno como el otro me han llevado al límite. En cuartos de final fueron dos horas y tres cuartos, y en semifinales dos horas. La verdad es que ahora mismo estoy muy cansado», admitía el alicantino.
Aunque agotado, Ferrer , como es lógico, no cabía en sí de satisfacción por el trabajo bien hecho. «Es muy difícil hacer cuatro veces final y dos semifinal del Godó en los últimos seis años, aunque también es muy difícil no ganarlo», bromeó. La tiranía de Nadal amenaza de nuevo a Ferrer con dejarle sin título en el Conde de Godó. «Nadal es el mejor jugador de la historia en tierra y en esa superficie no le he ganado nunca. Intentaré dar lo máximo de mí, entrar cien por cien positivo y jugar agresivo. Soñar es fácil y gratis», apuntó Ferrer.
A Nadal le costó menos, mucho menos, para derrotar a Fernando Verdasco y acceder a la final que le sitúa a las puertas de su séptimo título en la tierra catalana. El balear salió con fuerza ante el madrileño, quien había salido derrotado en sus doce anteriores enfrentamientos, hasta lograr un set en blanco. En la segunda manga, Verdasco reaccionó con la rotura del saque para empezar, pero pronto entregó su servicio y su escasa iniciativa. Con esta nueva victoria (6-0 y 6-4), Nadal suma ya 33 partidos consecutivos ganados en el Godó.
«David sería el rival con el que menos me dolería perder aquí, porque ha estado cerca de ganar seis veces y se lo merece», reconoció Nadal, que elogió al alicantino y restó importancia al cansancio de su rival de hoy: «David es un rival de máximo nivel en todas las superficies. Está muy fuerte físicamente y jugar una final a tres sets es asumible, no creo que sea un problema para él».






