No pudo tener mejor despedida. Raúl González dijo adiós al público de Gelsenkirchen poniendo su firma a uno de los cuatro goles que el Schalke marcó al Hertha (4-0). La victoria asegura matemáticamente al equipo de Raúl la clasificación directa para la Champions. «Gracias, señor Raúl», rezaba una pancarta en la tribuna del Veltins Aren. Al delantero español la despedida lo llevó hasta al llanto, al lado de sus dos hijos y frente a la afición que lo adora.




