Una de las medidas incluidas en el plan económico del Consell que afecta al ámbito educativo, la posibilidad de aumentar el número de estudiantes por clase (la ratio), sólo se aplicará si el aula tiene espacio suficiente para acoger a más alumnos. Y es que la normativa actual establece que, como mínimo, deberá existir una superficie de al menos 1,5 metros cuadrados por persona.
Esto puede significar más facilidades para los centros veteranos, es decir, los que se construyeron con anterioridad a la entrada en vigor de la LOE, donde se fijan las ratios actuales que se modificarán de cara al curso que viene. Además, de esta forma se evita una consecuencia lógica de la medida, como es la masificación del aula. Es decir, sí habrán más alumnos, pero no podrán estar enlatados.
Tal y como explicó ayer la consellera de Educación, María José Català, «se va a trabajar en una serie de excepciones, como aquellas aulas que no estén preparadas para un incremento», dijo, antes de referirse a la exigencia legal del espacio mínimo. Además, añadió que tampoco se aplicará la medida en los centros de educación especial.
Con el aumento del 20% de alumnos por aula cabe la posibilidad de que existan clases de Bachillerato con hasta 42 puestos escolares. Ayer la consellera quiso matizar esta opción, dando a entender que si se dan estos casos serán residuales. «Hay que tener en cuenta que en los centros públicos de Primaria de la Comunitat hay una media de 20,8 alumnos por aula, no se llega ni siquiera al límite que tenía la LOE hasta este momento que es de 25, por lo que es difícil llegar a los 30. También pasa en Bachillerato, donde el máximo era 35 y nosotros tenemos una media de 28. Por lo tanto es muy difícil que lleguemos a hasta los 42», dijo.
Català también se refirió a otra de las medidas de ajuste, que es el incremento de las tasas universitarias, que harán que el curso que viene un alumno llegue a pagar hasta 370 euros más que en la actualidad. En este sentido, destacó la apuesta del Consell por el aumento de las becas, pues se pasará de invertir 2 millones a 16,5, compensando la subida de las matrículas. También dijo que existe el compromiso de mantener los 1.500 docentes de refuerzo en Infantil, a pesar de que no se prevé un incremento de alumnos por la caída de la natalidad.
Català no fue el único miembro del Consell en defender el reajuste económico para cumplir los objetivos de déficit, que afecta especialmente al ámbito sanitario y al educativo. El conseller de Hacienda, José Manuel Vela, dijo que no va a implicar un recorte de las prestaciones sociales. «Con el modelo de gestión lo que estamos intentando es ahorrar lo máximo posible y poder dinamizar la economía para generar nuevos puestos de trabajo», apuntó.
Algo parecido señaló su homólogo de Economía, Máximo Buch, quien dijo que parte del ahorro servirá para aplicar medidas de estímulo de la actividad económica.
Por su parte, el vicesecretario de Educación del PSPV, Miquel Soler, destacó que las medidas afectarán a unas promociones de alumnos «que no se podrán recuperar», pues estarán mal atendidos y lo pagarán a la hora de encontrar un trabajo.








