El Barcelona frenó la depresión por el adiós de Pep Guardiola con un golpe de efecto muy bien acogido por la familia azulgrana a tenor de la declaraciones de pesos pesados del entorno y de los comentarios más anónimos en las redes sociales. Francesc Vilanova, más conocido como Tito y hasta ahora ayudante del de Santpedor, será el técnico de la próxima temporada en lo que supone una apuesta por mantener el estilo, la filosofía, el sistema e incluso la forma de trabajar de los exitosos últimos cuatro años. Ni Bielsa, ni Valverde, ni Blanc, ni Löw, ni Luis Enrique, ni Villas-Boas. El relevo estaba en casa y nadie lo imaginaba.
Tito Vilanova, el hombre del día por encima de su laureado amigo, será presentado al término de la presente temporada, que concluye para el Barça con la final de Copa. «Es una propuesta de la dirección técnica», aclaró el presidente, Sandro Rosell, tras sorprender en la sala de prensa del Camp Nou con un anuncio inesperado, encadenado a las palabras de agradecimiento a Guardiola. Incluso se escucharon exclamaciones de asombro ante una audiencia formada por periodistas, directivos y ocho jugadores del primer equipo, todos canteranos, entre los que no estaba Messi.
Los cuatro capitanes, Puyol, Xavi, Valdés e Iniesta, además de Piqué, Busquets, Pedro y Cesc, acudieron sin previo aviso, al parecer sorprendiendo incluso a Leo, que pensó que sólo irían los capitanes. Viendo que su ausencia comenzaba a convertirse en noticia, el argentino emitió un comunicado en su Facebook: «Debido a esta emotividad que siento, preferí no estar presente en la rueda de prensa de Pep, lejos de la prensa, sobre todo porque sé que ellos buscarán los rostros de pena de los jugadores y esto es algo que he decidido no demostrar, pero agradezco de todo corazón a Guardiola todo lo que me ha dado en mi carrera profesional y humana».
La jornada comenzó, tal y como estaba previsto, con una reunión de Guardiola con sus jugadores en los vestuarios de la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí. Allí, por espacio de una hora, les comunicó que dejaba de ser entrenador del Barça porque se siente «vaciado» y necesita llenarse otra vez, como luego explicó ante la prensa.
Una vez que el equipo y su cuerpo técnico conocieron la noticia, que Guardiola ya había comunicado al club en octubre, comenzó a filtrarse lo que nadie se atrevía a asegurar al cien por cien. Y a las 13:38 horas, en una rueda de prensa conjunta de Guardiola, Zubizarreta y Rosell, el presidente zanjó el misterio con su primera intervención: «Quiero manifestar el respeto del club hacia su decisión. El barcelonismo está más maduro y sólido que nunca, como se demostró el martes pasado, y esta madurez ha de ser la base para consolidarnos fuertes y unidos hacia nuestro futuro. Gracias, Pep, por la felicidad que nos has dado y por todo lo que has aportado a tu Barça. Gracias, Pep, por haber perfeccionado un modelo futbolístico que nunca más podrá ser cuestionado. Gracias por haber representado a la institución de una forma modélica, haciendo bandera de los valores que nos definen. Gracias por tu apoyo, afecto y amor».
Guardiola, quien aseguró que sólo quiere «descansar» sin dar más pistas sobre su futuro inmediato, se disculpó por retrasar tanto su decisión. «Me gustaría que entendiérais que no es una situación muy fácil para mí. Lamento profundamente la incertidumbre que he generado sobre mi continuidad. Cuatro años es una eternidad como técnico del Barça. La razón es sencilla: el tiempo lo desgasta todo. Me he vaciado y necesito llenarme».
Y avaló a Tito Vilanova: «Dará cosas que yo no puedo dar ya, no por capacidad, sino porque estar aquí cuatro años... La exigencia ha sido mucha y el entrenador necesita ser fuerte. Me voy con la sensación del deber bien hecho, orgulloso de haber estado aquí. Es un club con una fuerza y una vida de una potencia imparable. Pero no tengáis miedo, porque quien me sustituye está más que capacitado, lo hará muy bien», argumentó, asegurando incluso que «con Tito irá a mejor». «El club ha acertado de lleno, es una persona más que capacitada, los jugadores le conocen, saben cómo es, saben que cambiará muy poco el funcionamiento porque yo ponía voz a ideas conjuntas, y dará a estos jugadores lo que yo siento y que ya no podía. Los jugadores se han entrenado como unas bestias, señal de que muy afectados no están. El duelo durará una noche. La salud del club se demuestra con el anuncio del nuevo entrenador».




