«Ser original es un mérito;
quererlo ser, un defecto».
Alain Chauvillers.
Damien Hirst y Heston Blumenthal unieron sus fuerzas hace unos días para ofrecernos algo muy original (empeño que suele darnos sustos imborrables). Hirst es el artista que posee el récord de la obra más cara jamás pagada en el mercado, una calavera humana auténtica cubierta con 8.601 diamantes. Blumenthal, cocinero británico con tres estrellas Michelín, es conocido como 'el loco chef científico'. Hirst y Blumenthal han ideado un papel que cubre las paredes del ascensor de un céntrico edificio londinense. El papel lleva adheridas sabrosas galletas en relieve. La organización invita a los usuarios a lamer sin recato dichas galletas. Un 'supervisor de higiene' sustituye inmediatamente los dulces lamidos por otros nuevos, evitando así posibles contagios de cosas malas.







