El primer ministro en funciones de Holanda, el liberal de derechas, Mark Rutte, anunció ayer que espera poder convocar las elecciones anticipadas para el 12 de septiembre próximo, tras la caída del Gobierno por las tensiones sobre el plan para reducir el déficit.
«Espero una decisión formal este viernes», indicó Rutte en su intervención ante el Parlamento y en referencia al Consejo de Ministros que se celebra hoy, y consideró que la fecha más apropiada para llamar a los holandeses a las urnas es el 12 de septiembre.
El Ejecutivo presentó su renuncia el lunes ante la reina Beatriz y ayer Rutte explicó la decisión a los demás partidos políticos en un debate parlamentario extraordinario.
El partido ultraderechista y antimusulmán PVV, cuyo rechazo a las medidas de ajuste presupuestario precipitó la caída del Gobierno, también se ha opuesto a que los comicios se celebren antes del verano como querían otras fuerzas políticas.
El lunes se barajó la fecha del 27 de junio, pero una minoría significativa de la cámara consideró que deja muy poco margen para la preparación de las elecciones y pidió que se retrasase. El Partido Laborista, segunda fuerza del país en la oposición, preferiría adelantar los comicios, pero ha dicho que apoyará ese retraso para evitar más problemas.
La caída del Gobierno en Holanda ha sido la crónica de un declive anunciado desde que el pasado 5 de marzo empezaron las negociaciones sobre nuevos recortes entre los dos partidos en la actual coalición gubernamental (liberales de derecha y democristianos).






