Una acción tan corriente como encenderse un pitillo provocó el domingo, en una heladería de Benidorm, un violento altercado que acabó con dos trabajadores heridos por arma blanca. Las víctimas son camareros del local, quienes recriminaron a un cliente que comenzase a fumar dentro del establecimiento, según explicaron a este diario fuentes cercanas al comercio.
Uno de los profesionales permanecía ayer hospitalizado como consecuencia de las seis cuchilladas sufridas, mientras que su compañero, con mejor suerte, pudo recibir el alta tras curarle las lesiones originadas por un único pinchazo. El autor de la agresión fue apresado de inmediato porque los propios clientes del negocio hostelero lo retuvieron hasta que llegaron las primeras patrullas de la policía.
Los hechos se desencadenaron hacia las 12.30 horas en la Heladería Rico, un local enclavado en la calle Martínez Alejos de la Playa de Levante de Benidorm.
El detenido es un ciudadano de nacionalidad noruega y de origen magrebí, de poco más de 40 años de edad, con algún antecedente policial, aunque de carácter menor, según ha trascendido. El individuo fue puesto a disposición del juzgado de guardia para responder de los hechos que se le imputan.
El detenido también se produjo varios cortes en las manos, por lo que tuvo que recibir asistencia médica antes de ser encerrado en un calabozo. Los agentes que detuvieron al agresor le leyeron sus derechos y le informaron de los dos delitos de lesiones que motivaron su arresto.
La policía interrogó a las víctimas y a los clientes de la heladería, que coincidieron en la misma versión sobre el móvil de la brutal agresión. El hombre enfureció cuando le recriminaron su acción de encenderse un cigarrillo dentro del establecimiento.







