Una mujer de 30 años murió el domingo tras desplomarse en los metros finales del maratón de Londres antes de finalizar los 42 kilómetros de la prueba. Claire Squires, originaria de North Kilworth, en Leicestershire, se desvaneció en el Birdcage Walk, cerca del parque de St. James, cuando encaraba el último tramo de la célebre carrera, antes de llegar al Palacio de Buckingham, junto a la avenida del Mall, donde está situada la línea de meta. La corredora falleció por la tarde.





