Será una rara ceremonia de entrega del Cervantes la que se viva hoy en Alcalá de Henares. Estará marcada por la ausencia del galardonado, Nicanor Parra, de su discurso, y del rey Juan Carlos. No estará en el paraninfo de la complutense el casi centenario 'antipoeta' chileno, cuyo delicado estado de salud ha desaconsejado el largo viaje a España. Tampoco estará el Monarca, encargado de entregar desde su fundación el premio mayor de nuestras letras. La convalecencia de don Juan Carlos, que hace algo más de un semana era operado de la fractura de cadera, le impide estar en Alcalá. La máxima representación institucional recaerá en el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, -que asume la agenda de Jefe del Estado- y en el presidente del Gobierno.
Un Mariano Rajoy que acudirá por primera vez a esta solemne ceremonia académica en calidad de presidente del Ejecutivo.
Será la segunda vez en la historia del galardón, creado en 1976, en que su ganador no asista a la entrega. El precedente lo marcó María Zambrano en 1989, una de las tres única mujeres entre los 36 miembros del selecto 'club Cervantes', junto a Dulce María Loynaz y Ana María Matute. Pero será la primera en que no se escuche en el paraninfo complutense el discurso de agradecimiento del galardonado, ya que Parra ha pedido una prórroga de un año para culminarlo.
El nieto del atípico poeta chileno, Cristóbal Ugarte, 'Tololo' para los suyos, le representará en el acto. Recogerá de manos de don Felipe el diploma y la medalla que acreditan a Nicanor Parra como trigésimo sexto ganador del Cervantes y dará lectura a las palabra escritas por su abuelo con su petición de prórroga. Leerá una introducción dirigida por Nicanor Parra a una selección de poemas como 'El hombre imaginario', 'Un día feliz' o 'Soliloquio del individuo'.






