Sant Vicent llegó a lomos de un burro, en el verano de 1410, hasta la entrada de Llíria. Había sido llamado por las autoridades ante la preocupante situación de la fuente. La escasez de agua era tal que los vecinos no podían llenar los botijos del manantial para beber. El santo, con su Biblia bajo el brazo, hizo penitencia, acudió a la fuente y obró el milagro: «el agua de esta fuente crecerá y menguará pero para beber nunca faltará».
602 años después, Llíria salió ayer a la calle para presenciar un acontecimiento histórico. Aquella Biblia que trajo consigo Sant Vicent, copatrón de la localidad, volvía al municipio de nuevo. La reliquia salía por primera vez de la Catedral de Valencia. No lo hacía desde el siglo XVI. Sólo abandonó la Seo, provisionalmente, en 1936 durante la contienda civil.
Y una visita de tal magnitud hizo que numerosos vecinos tomaran las calles para acompañarla en procesión y admirarla de cerca. «Estamos muy contentos e ilusionados. Para nosotros es un orgullo enorme que la Biblia vuelva a Llíria», destacó el presidente de la Cofradía de Sant Vicent, Antonio Castellano.
El dominico José Antonio Heredia, uno de los encargados de la Casa Natalicia de Sant Vicent e hijo de Llíria, fue el encargado de portar la reliquia por las calles del municipio. La llevó entre sus manos, tal y como hizo el santo, y acompañado por tres niños, también vestidos de dominicos.
La Biblia llegó primero a la Iglesia de la Sangre, donde el propio Sant Vicent estuvo con ella siglos atrás, y después se expuso en el salón de plenos del ayuntamiento por donde pasaron multitud de vecinos, movidos por la devoción y la curiosidad.
El catedrático de Paleografía de la Facultad de Historia de la Universidad de Valencia, Francisco Gimeno, argumentó en una conferencia la vinculación histórica de esta Biblia con Sant Vicent Ferrer.
Hoy los vecinos y visitantes tendrán otra oportunidad para admirar de cerca esta valiosa pieza, que se expondrá durante toda la jornada en la Iglesia de la Asunción, donde presidirá la misa mayor.
La donación impulsada por la Cofradía y secundada por los vecinos de Llíria ha permitido restaurar esta Biblia manuscrita', que cuenta con capitales miniadas y anotaciones en los márgenes del propio santo.
La obra presentaba importantes daños en la encuadernación de tela, que hacía imposible su manipulación y consulta. «Nos dijeron que la Biblia se encontraba en muy mal estado y nos decidimos a hacer algo para recaudar fondos. Lo hicimos desinteresadamente y con el máximo orgullo. No nos esperábamos esta respuesta tan grande y la noticia de que la Biblia iba a volver a Llíria. Para nosotros esto es todo un acontecimiento», recalcó el presidente de la cofradía.















