Un accidente de ultraligero acabó ayer con la vida de un hombre de 55 años cuando practicaba esta modalidad de vuelo deportivo en Albalat de la Ribera. La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer las causas del siniestro. Según algunos testigos, pudo deberse a la rotura de un ala del aparato, ya que escucharon un ruido antes de que el ultraligero se desplomara.
El accidente se produjo minutos antes de las cinco de la tarde. El hombre que pilotaba, Orlando, un médico alicantino de 55 años, acababa de despegar del aeródromo cuando, pasados unos segundos, se precipitó sobre un campo de naranjos a una distancia de unos 200 metros respecto a la pista.
El 112 recibió la primera llamada de un testigo a las 16.53 horas. El Centro de Emergencias movilizó de inmediato a la Policía Local de la localidad, a la Guardia Civil y a los servicios sanitarios. Cuando un equipo del SAMU llegó hasta el lugar, cerca del Camí La Mola, la víctima estaba ya sin vida. Sólo pudieron certificar el fallecimiento.
El resto fue trabajo de la Benemérita y del juzgado de guardia. Los agentes de la Guardia Civil precintaron la zona, tomaron fotografías e inspeccionaron minuciosamente el aparato junto a la comisión judicial. Alrededor de las siete de la tarde, el juez autorizó el levantamiento del cadáver. El cuerpo del alicantino fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia donde mañana, previsiblemente, se le practicará la autopsia.
Orlando nació en Colombia, pero residía en Alicante, donde trabajaba en un hospital privado. Estaba divorciado y era padre de dos hijos. Volar era una de sus pasiones y tenía bastante experiencia en el manejo de los ultraligeros.
Otro siniestro en abril
En abril de 2003, un inspector del Cuerpo Nacional de Policía, Antonio Camacho García, de 40 años, perdió trágicamente la vida al estrellarse el ultraligero que pilotaba. El accidente ocurrió también en las inmediaciones del aerodromo de Albalat de la Ribera, casi en las mismas fechas que el de ayer.
El siniestro se produjo poco después de las siete de la tarde, cuando el agente, natural de Extremadura, volaba sobre la pista de aterrizaje. Según explicó el encargado de las instalaciones, una de las posibles causas del accidente fue «una mala maniobra que hizo que el ultraligero cayera en picado». El piloto recibió un fuerte golpe en la cabeza por el impacto. Antonio Camacho poseía muchas horas de vuelo y era el jefe de pistas.
En la última década 14 personas han fallecido en la Comunitat en accidentes de ultraligeros. En febrero, un valenciano murió carbonizado en Granada después de que la avioneta en la que volaba se precipitará a tierra y ardiera.







