El Grup de Participació Ciutadana 2.0 y la Plataforma No a la Contaminació de l'Alcora están preparando, en consonancia con el Ayuntamiento de la capital de l'Alcalatén, nuevas movilizaciones en contra de la incineradora proyectada por Reyval.
Tal y como avanzaban ayer representantes de este colectivo, la primera manifestación tendrá lugar este próximo jueves frente al Consistorio. La protesta, de hecho, se configura como una respuesta clara del municipio a la Conselleria de Justicia, que hace una semana desestimó el recurso interpuesto por estos colectivos a Medio Ambiente por considerar que hubo irregularidades en la obtención de la Autorización Ambiental Integrada. Una tesis que siguen manteniendo en la localidad, pese a que el Consell dio el visto bueno al proyecto y a la tramitación realizada para su puesta en marcha.
Ahora los colectivos de vecinos y representantes locales no han dudado en responder a esta decisión y, tal y como acordaron el jueves pasado en la asamblea, esta semana volverán a la calle con sus movilizaciones con la esperanza de que o bien Reyval retire el proyecto o este sea paralizado en los juzgados, pues según afirmaba el abogado de la plataforma en la última reunión existen «grandes posibilidades» de ganar el pleito.
Por ello, según alegaron los propios representantes de la plataforma contra la instalación de la incineradora, el propósito de esta concentración es recordar a la Conselleria la firme oposición de todo el municipio de l'Alcora a dicho proyecto, así como la «indignación» que produce en los ciudadanos la «indiferencia con que sus responsables han tratado los sólidos argumentos que se la han ofrecido desde los Colectivos Ciudadanos y Ayuntamiento para poder anular dicha autorización».
Un método válido para demostrar al Consell y a la Justicia que seguirán luchando y recordando a los que les deberían representar «y, por tanto, escuchar» que en la comarca de l'Alcalatén «no queremos más contaminación, especialmente si viene producida por la quema de residuos tóxicos que afectarán a la salud», afirmaban ayer.
«Muchos de nuestros vecinos, personas cercanas, están sufriendo ya las consecuencias de la cercanía a la planta de tratamiento de residuos de Reyval, y no queremos evadir la responsabilidad que tenemos con nuestros hijos y familiares en la defensa de su salud, que es para nosotros lo más importante», puntualizaron.
Mientras, en la otra parte de la balanza, los trabajadores de esta empresa -procedentes tanto de l'Alcora como de municipios de los alrededores- siguen esperando respuestas a su petición de reunirse con los grupos políticos que conforman el Ayuntamiento para debatir sus diferentes posturas en cuanto al funcionamiento de la empresa y mostrarles su preocupación por su futuro laboral.







