La junta de gobierno aprobó ayer la adjudicación a la empresa Ocide de las obras de apertura de la avenida Portugal, en el barrio de Marxalenes. La eliminación de un tapón urbanístico supondrá el final de una serie de reivindicaciones vecinales y permitirá la conexión de este importante eje viario con la avenida Burjassot.
Las obras durarán tres meses y medio, con un inversión de 804.000 euros dentro del Plan Confianza. La alcaldesa Rita Barberá destacó el beneficio que conseguirá esta actuación para una serie de calles adyacentes.
La apertura del tapón urbanístico se conseguirá tras el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y el colegio de las Hermanas Mantellate. Parte del recinto escolar desaparecerá, tras la permuta con una propiedad municipal.
La presidenta vecinal, Carmen Berlanga, se mostró totalmente de acuerdo con el proyecto. «Servirá para regenerar la zona, donde ahora sólo hay rincones llenos de basura y escombros», en referencia a las calles que ahora carecen de salida. «Los vecinos tenemos ahora un nido de insalubridad que por fin desaparecerá con esta iniciativa».
Por su parte, la concejala socialista Isabel Dolz aseguró que la adjudicación del contrato es «un error que destruirá decenas de árboles centenarios». Recordó que «más de 300 vecinos del barrio presentaron alegaciones en contra de la urbanización y apertura al tráfico rodado de esta zona».
«No estamos en contra de que se abra la calle», aseguró Dolz, quien planteó que «en vez de abrir la vía al tráfico se podría hacer una calle salón, peatonal y con bancos que respetara los árboles».
La propuesta socialista también contempla «respetar un tramo del muro existente para fijar paneles informativos que expliquen la historia del jardín, y poner así en valor el pasado del Huerto de la Estrella y los ejemplares centenarios que lo forman».













