La Generalitat ha aprovechado el plan de pago a proveedores preparado por el Gobierno para poner a cero sus deudas con 10.050 autónomos, pymes y empresas. Ha reconocido que les adeuda 4.069 millones de euros en 578.000 facturas acumuladas desde 2009. En esa cantidad incluye 1.800 millones de euros en facturas sacadas de los cajones. Esta es la cifra de débito más alta de las presentadas por todas las autonomías españolas que se han acogido a la iniciativa del Ejecutivo central.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, indicó que la suma de las facturas pendientes de pago presentadas por las autonomías acogidas al plan de proveedores asciende a 17.255 millones de euros. Montoro puntualizó que son cifras provisionales y que sumadas a las facturas presentadas por los ayuntamientos, supondrán una inyección de liquidez de más de 27.000 millones de euros.
Cataluña, con 2.787 millones de euros, e incluso Andalucía, con 2.763, se encuentran lejos de los 4.069 millones reconocidos por la Comunitat Valenciana. Castilla-La Mancha (2.500 millones), Madrid (1.279), Murcia (1.200 millones) y Castilla-León (1.066 millones) se sitúan también en el grupo de cabeza cuya deuda por impago de facturas supera los 1.000 millones.
Por detrás se hallan Asturias, con unos 700 millones de deuda a los proveedores; Aragón, 450,4 millones; Cantabria, 332 millones; 232 adeuda Canarias y 76 La Rioja. Galicia, Navarra y el País Vasco declinaron integrarse en este plan de pagos.
El conseller de Hacienda confesó que la tarea de recopilación y verificación de las facturas finalizó el pasado sábado a las 23 horas, una tarea en la que participaron decenas de funcionarios de todas las consellerias. El domingo se cerraba el plazo de presentación de las facturas al Ministerio de Hacienda. La consigna era que no se quedara fuera del plan ni una factura.
Así las cosas, José Manuel Vela puntualizó que de las consellerias se aportaron facturas por un total de 982 millones, y de sus empresas públicas, 1.237 millones más. Al Consell le pareció «oportuno» incluir también los 1.850 millones de las facturas guardadas en los cajones del área de Sanidad, lo que técnicamente se denomina deuda no imputada en los presupuestos.
«Antes de dos meses estas deudas estarán satisfechas», dijo con seguridad el conseller Vela quien señaló que gracias al plan de proveedores «la Generalitat cerrará 2012 con el saldo de deuda a los proveedores más bajo de su historia», una cifra que espera que esté por debajo de los 1.000 millones de euros. Las deudas con los proveedores, en teoría, quedarán a cero a fecha del pasado 31 de diciembre. La Generalitat confía en que el Gobierno se haga cargo de todas las facturas, aunque sea el Ejecutivo de Alberto Fabra el que pagará durante 10 años esta deuda con un crédito con dos años de carencia, en el que amortizará capital, y el interés será del 5%. «Se pagará como una hipoteca», dijo Vela.
El conseller, tras recordar que esta era una de las medidas que le propuso a la anterior ministra de Hacienda, aseguró que «la mejor política social que se puede hacer hoy en día es pagar a los proveedores para mantener el empleo y reactivar la economía».
Este plan de pagos, que Vela calificó de histórico, «va a generar confianza en las empresas para que inviertan y generen empleo, para que las administraciones podamos pagar a nuestros proveedores y para que las entidades financieras puedan sanear sus balances porque el indice de morosidad empezará a descender cuando, a su vez, las empresas puedan pagar a los bancos», agregó el conseller.
El titular autonómico de Hacienda aseguró que hace autocrítica «todos los días». ¿Que la deuda es elevada? «Claro. Si no hubiéramos invertido no habría campus universitarios, ni colegios nuevos, ni hospitales. No sólo era la Ciudad de las Artes y las Ciencias», dijo.
El problema de fondo es la financiación autonómica. Será «a partir de junio» cuando el Consell vaya a reclamar, de manera «implacable», su mejora de la financiación.
La actual la calificó como «injusta» e indicó que los expertos la «han cifrado en 800 millones de euros anuales». El conseller añadió que hasta que no se resuelva esta cuestión la Comunitat va a seguir teniendo un problema a la hora de acometer sus compromisos.
José Manuel Vela señaló, además, que no esperaba que con la actual crisis económica se hubieran desplomado tanto los ingresos y que le hubiera gustado «intuir» esa «caída brutal». Y si los ingresos de la administración caen «algo debe pasar». De ahí que el conseller llegara a la conclusión de defender el actual «estado de bienestar pero dentro de lo económicamente posible».
El titular de Hacienda también aseguró que la Generalitat hará frente a las deudas que mantiene con los municipios valencianos y las derivadas de los convenios con las organizaciones empresariales y sindicales que todavía no ha satisfecho por medio de los fondos que obtenga a través de los hispanobonos que se emitirán ya el próximo mes de junio.
Además, para hacer frente al plan de pago a los proveedores la Generalitat ya presentó un plan financiero, que ya está aprobado, para hacerse cargo de la deuda. Este plan, según reconoció Vela, en el fondo lo que persigue es dar liquidez a los ejecutivos autonómicos.
Además, todas las autonomías tienen de plazo hasta el próximo 30 de abril para presentar ante el Ministerio de Hacienda un plan de reequilibrio financiero. Su aprobación lo decidirá el Consejo de Política Fiscal y Financiera que se reunirá en la primera quincena de mayo. El motivo del plan es que ninguna autonomía se desvíe de los objetivos de déficit público marcados por el Gobierno: el 1,5%.
El conseller Vela se mostró convencido de que con las medidas adoptadas desde que él se hizo cargo de la cartera (el recorte de 680 millones anunciado en julio pasado, la disminución del presupuesto para 2012, el recorte de 1.057 millones de euros aprobados el 5 de enero pasado y la aplicación del tijeretazo en las áreas de Educación y Sanidad «serán suficientes», aunque no descartó alguna actuación complementaria.



