La Semana Santa no ha sido todo lo buena que se esperaba. Ni mucho menos. Así lo aseguran, al menos, los responsables de las dos principales asociaciones de comerciantes de la capital de la Plana, Centre Ciutat Castelló y Cèntrics. Tanto José Luis Verchili como Antonio Adell dicen sentirse «algo decepcionados» con los resultados de estos primeros días de la campaña primavera-verano, sobre todo teniendo en cuenta que habían depositado en ella todas sus esperanzas de recuperación. «La cosa no mejora, estamos como el año pasado o incluso un poco peor», lamenta Adell, quien pese a todo reconoce que durante las jornadas previas a las vacaciones «sí se notó algo más de movimiento».
Aún así, no ha sido suficiente para tirar del carro. Los empresarios del sector, los autónomos y también los empleados viven épocas duras y difíciles. La crisis se nota, y no poco. «Hay que recuperar la confianza del consumidor como sea», repiten una y otra vez desde Centre Ciutat Castelló y Cèntrics. «La gente tiene miedo a gastar, pero al fin y al cabo tiene que equiparse. Llega el buen tiempo, la temporada de comuniones, y quien más o quien menos tiene que renovar el vestuario o los electrodomésticos de los apartamentos de cara a verano», apunta al respecto José Luis Verchili.
La confianza. Ahí esta la clave de la recuperación del comercio según sus responsables. «La gente ha pasado en pocos años de vivir muy por encima de sus posibilidades a hacerlo muy por debajo», señala Antonio Adell, quien explica que «la gente tiene que concienciarse y asumir en que nivel se encuentra. No se trata de derrochar, sino de gastar con moderación». «La euforia aquella de comprar por comprar no volverá, pero por lo menos que la gente consuma lo que pueda sin miedo a la crisis», reza el presidente de Cèntrics.
Un discurso parecido es el que sostiene su homólogo de Centre Ciutat Castelló, quien confía en que «poco a poco» los consumidores se vayan animando. A los potenciales clientes, Verchili les recuerda que en estos momentos la relación calidad-precio de los productos que pueden encontrar en la capital de la Plana es «absolutamente inmejorable».
En este sentido, cabe tener en cuenta que los comercios de Castellón llevan años poniendo en marcha campañas, iniciativas y descuentos que les permitan sacar adelante el negocio. Un esfuerzo que, tal y como señalan Adell y Verchili, «debe ir acompañado de una serie de ayudas por parte de las administraciones públicas».
Avalan las licencias exprés
Algunas de estas ayudas sí llegan, como por ejemplo las llamadas licencias exprés puestas en marcha por el Ayuntamiento y que en los últimos dos meses han favorecido la apertura de más de 60 nuevos negocios en la ciudad. «Todo lo que sea agilizar los trámites a los emprendedores es muy positivo», apunta el presidente de Cèntrics, quien pese a todo reconoce que las licencias exprés «no deberían tener periodo de caducidad» (el Consistorio prevé aplicarlas sólo durante un tiempo, como una medida puntual anticrisis), sino que deberían «seguir funcionando siempre».
Pero esta no es, ni de lejos, la única reivindicación de un sector acostumbrado a pelear con uñas y dientes por lo que cree justo. Un sector, el del comercio tradicional, que se levanta cada mañana dispuesto a plantar cara a las grandes superficies, a la crisis y a lo que se le ponga por delante. «Ahora mismo, lo que más necesitan los empresarios es liquidez», indica Verchili. «Es necesaria una pequeña inyección de dinero por parte de los bancos o las administraciones para que los empresarios puedan asumir los gastos, por ejemplo, de la adquisición del género de nueva temporada. Sólo así podrán hacer frente a los próximos meses con seguridad y optimismo», argumenta este gran conocedor del sector que, como su compañero de Cèntrics, elogia el «espíritu luchador» de todos los pequeños y medianos locales de Castellón a los que representa.








