Emocionado abandonó el terreno de juego de Castalia Óscar López. No era para menos. El partido estaba siendo soporífero, pero en el tiempo añadido llegó lo importante. Primero el Torrevieja marcaba un tanto con la mano que el colegiado anulaba acertadamente y, un minuto después, el canterano daba el triunfo con un lanzamiento de falta magistral. Todo ello teniendo en cuenta que los albinegros estuvieron casi una hora con un futbolista menos.
Con un magnifico ambiente en las gradas -no tanto como en el partido anterior ante el Jove Español- el conjunto de La Plana inició el partido con muchas ganas, pero con poco acierto. Durante los primeros 45 minutos de juego ocurrió más bien poco. Los guardametas fueron meros espectadores y el juego se desarrollaba básicamente en el centro del campo.
El Torrevieja está luchando por acercarse a las posiciones que le den permiso a disputar la promoción de ascenso, que tiene realmente cerca. Sin embargo, el equipo salinero tampoco mostró demasiada ambición sobre el terreno de juego de Castalia.
Los de Fernández Cuesta querían, pero no eran capaces penetrar en la zaga alicantina. Sólo una internada por la banda de Roberto Jiménez acabó en un centro medido que Hugo no fue capaz de aprovechar en una buena posición.
Por si la situación no era ya difícil, el arbitro se encargó de complicarla. Álex Felip, en el minuto 38 de la primera parte veía la segunda cartulina amarilla y se iba a la ducha antes de tiempo. Ésta fue bastante clara, aunque la primera fue muy protestada por la grada.
La segunda mitad creció en cuanto a vistosidad y disminuyó en aburrimiento (al menos por momentos), sobre todo por los dos cambios y el cambio de sistema de Fernández Cuesta.
Nada más iniciarse la reanudación, una acción de Marenyá estuvo a punto de acabar en gol. El de Vila-real se marchó por su costado, pero su centro no encuentro rematador. La jugada continuó y el cuero volvió al área, pero Marc Cosme, en el primer disparo del partido entre los tres palos, no fue capaz de superar al meta rival Manolo. El encuentro parecía que se abría y, al menos, se veía algo de peligro sobre el césped.
El Torrevieja estaba con un jugador más, pero apenas se notaba gracias al excelente trabajo defensivo que realizaron los albinegros. Héctor Peña, Guille Vázquez y compañía eran un muro infranqueable para los salineros, cuyas jugadas morían en tres cuartos del campo 'orellut'.
El Castellón tuvo fortuna cerca de la hora de encuentro cuando Burguillos se quedó sólo en las inmediaciones del área de Rubén, pero no supo que hacer con el balón y realizó un pase al hueco que sorprendió a los asistentes a Castalia e, incluso, a sí mismo, lo que sin duda, fue beneficioso para los albinegros.
La contestación del conjunto 'orellut' no tardó en llegar. En la siguiente acción del partido Marc Cosme fue derribado dentro del área, pero el colegiado no quiso pitar cuando la grada protestaba por la jugada. También llegó el susto, puesto que Héctor Peña tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla. Parece que el zaguero podría sufrir una lesión importante por los gestos que hacía.
Las fuerzas empezaban a menguar y los cambios tampoco solucionaban nada. El Castellón pudo adelantarse, pero también perder, puesto que en un córner en el tiempo añadido, el Torrevieja remató a gol, sin embargo, el árbitro estaba muy atentó y vio que el delantero salinero le había dado con la mano. Pero el destino se la tenía guardada a Óscar López, que en su debut en Castalia, besó las mallas con un magistral golpe franco desde el borde del área.
Además el resto de resultados benefició y ahora mismo el Castellón se encuentra ocho puntos de la zona de promoción, aunque quedan sólo cinco partidos.




