Se apagaron los micrófonos. María Casado estrena esta noche (00.15 horas) 'El debate de La 1', el programa sustituto de '59 segundos'. La idea es la misma, pero la pública se ahorra el dinero de los royalties, 100.000 euros al año. Casado tendrá que afanarse más para ordenar los turnos y que todo el mundo hable «sin corsé».
- Ya no tiene la ayuda del micrófono que se baja.
- Ahora entra en juego mi papel de mediadora. Hasta la fecha he estado arropada por el micrófono y ahora tendré un papel más activo que me ilusiona y me motiva.
- ¿No se traducirá en debates más acalorados?
- Puede ser. Pero yo me encargaré de que no se eternicen. Lo óptimo es mantener un equilibrio de intervenciones en la mesa, que todos puedan hablar y ser escuchados en igual medida.
- ¿No hacen falta debates en las cadenas privadas?
- En la televisión pública son necesarios y obligatorios, porque tenemos la responsabilidad de mantener informados a los ciudadanos. Es respetable que otras cadenas los emitan, pero no tendrán la misma transparencia y equilibrio que nosotros aseguramos. Damos salida a todas las voces, nos marca la pluralidad.
- ¿De qué se debatía hace siete años, cuando empezó '59 segundos' y de qué se habla ahora?
- Con la crisis, la economía ha ganado protagonismo frente a la política. Nos ha tocado hacer un mini máster en esta materia.
- ¿Le ha costado?
- Ha sido duro, pero necesario y muy interesante. Somos la cara y ojos del programa. Como periodistas tenemos que comprender términos como recesión y estanflación, además de datos económicos, para poder explicárselos a la gente y hacérselos entender. Es un trabajo muy agradecido.
- ¿Algún debate tenso?
- Uno con Antonio Gutiérrez y el presidente de la CEOE, Arturo Fernández. Aunque más que tenso fue un debate apasionado.
- Ha habido situaciones conflictivas como la de José María Calleja e Isabel San Sebastián…
- Hace mucho que no se viven momentos como esos y no creo que se vayan a vivir ahora. Espero que no me toquen. Todos los invitados mantienen las formas, son muy respetuosos y educados y, sobre todo, tienen claro que el debate es para la gente, no para discutir entre nosotros.
- Le habría gustado 'regalarle' algunos segundos más a...
- Me impactaron especialmente Iñaki Gabilondo y Miguel Arias Cañete. Son gente que impone en las distancias cortas, grandes oradores que encandilan.
- ¿Y alguien que le haya crispado los nervios?
- Nunca me crispo (risas), tengo que saber mantener el tipo.
- ¿Un debate que falte?
- El que esperé con más ganas fue uno con gente joven, de mi quinta, para tratar temas como el paro y la situación social. Haremos otro en el nuevo programa.






