El presidente del Consell Valencià de Cultura, Santiago Grisolía, aseguró ayer en la Cadena Ser que a la institución consultiva le queda dinero para dos meses, lo que posteriormente fue confirmado por fuentes del CVC, que lleva sin recibir la asignación de la Generalitat desde 2009. El Ejecutivo central no ha abonado la asignación presupuestada tanto en 2010 como en 2011, lo que supone una deuda cercada a los cuatro millones de euros. Desde finales del año pasado, Grisolía recuerda periódicamente esa falta de financiación y la necesidad de cobrarla.
Durante los últimos dos años, según el presidente del CVC, la institución consultiva ha permanecido activa y celebrando todo tipo de actos gracias a los remanentes de anteriores ejercicios, si bien el año pasado ya se anunció una reducción en los salarios que percibe cada uno de los consejeros que integran el órgano consultivo. El CVC recibe anualmente cerca de dos millones de euros, y Grisolía considera fundamental cobrar cuanto antes algo de lo adeudado para evitar que la institución deje de funcionar.




