ALICANTE. El escenario donde supuestamente se cometió el crimen es, cuanto menos, insólito. Se trata de una finca situada al final de un camino rural de la partida alicantina de Bacarot, donde se levantan dos casas y una especie de almacén o cochera, en la que supuestamente se halló el cadáver. Frente a las puertas de la vivienda, en la que incluso había ropa tendida, se encontraba aparcado un lujoso Jaguar, y en las inmediaciones de la nave había un pequeño camión y una furgoneta. La nave estaba cerrada con un candado, pero a través de las ventanas, todas enrejadas, se podía atisbar el interior, donde había decenas de cajas de cartón almacenadas, algunas procedentes de una empresa italiana. Adosada al almacén, había una especie de instalación prefabricada con algún electrodoméstico.






