Tantas ganas tenían las jugadoras del Ros Casares Valencia de celebrar el título de la Euroliga, tras la accidentada vuelta de Estambul, que derrocharon simpatía y mucha energía en la matinal de ofrecimientos institucionales. Ni las horas acumuladas de sueño impidieron que las chicas de Roberto Íñiguez se entregaran por completo. En el Palau de la Generalitat, primera parada de las celebraciones, cumplieron con el protocolo. El presidente, Alberto Fabra, además de interesarse por la vuelta del equipo desde Turquía y de preguntar a la capitana por los rituales del equipo a la hora de motivarse para una final, mandó un mensaje de felicitación aplicable a la vida diaria: «Habéis hecho historia siendo conscientes de que con sacrificio y esfuerzo se puede conseguir las cosas, es una receta que vale para todos. Y también para la sociedad valenciana, que somos capaces de poder ser los mejores de Europa si funcionamos todos como una piña. Lo que habéis demostrado vosotras es un motivo de orgullo para todos los valencianos». A Fabra le sorprendió el tamaño de la camiseta que la plantilla del Ros le regaló, pero le aseguraron que era de la misma talla de las que lucen las jugadoras. Los materiales han cambiado mucho desde la época del Dorna.
En la sede de la Diputación de Valencia comenzó el recital de Maya Moore y Shay Murphy. Las dos americanas calentaron la voz con acordes de hip-hop y se marcaron una espectacular versión del 'Killing me softly' que maravilló a todos los presentes. Al diputado de Deportes, Miguel Bailach, le sorprendió la actuación bajando por las escaleras desde su despacho. Después de contemplar el concierto de Moore, que llegó a Valencia tras ser la número uno del Draft de 2011 y ganar el anillo de campeona de la WNBA con las Lynx de Minnesota, demostró ser un aficionado más del baloncesto femenino: «A la tercera fue la vencida y llegó el momento que todos los valencianos soñábamos». Germán Ros aprovechó el momento para seguir reivindicando que el título no ha llegado por una apuesta de talonario, «sino por el trabajo en equipo de muchos años. El éxito no es cuestión de presupuestos sino de tener historia y luchar durante mucho tiempo, es el único secreto en el deporte y en la vida cotidiana».
Los festejos acabaron en el Ayuntamiento de Valencia. Allí la alcaldesa Rita Barberá, además de recordar al mítico Dorna Godella de Miki Vukovic que ganó dos euroligas a principios de los 90 «porque es una cuestión de justicia y honor», resumió a la perfección el sentir de toda la afición valenciana: «Sois el orgullo de Valencia, de nuestra ciudad». Ahora el reto es conquistar el título de Liga, aunque antes el Ros tendrá que eliminar al Rivas en semifinales. El técnico se mostró preocupado porque sólo dispondrá de dos días para preparar el inicio de la serie, el sábado en la Fonteta.





