La apertura de la pasarela peatonal del Pont de Fusta se retrasará hasta mediados del próximo marzo, según confirmó ayer el concejal de Tráfico, Alfonso Novo. La fecha prevista era para el día 4, aunque la idea es posponerlo al menos una semana más tarde.
El motivo es la complejidad en la colocación del pavimento de madera, una de las características principales de la obra y que rememora el origen de este paso sobre el viejo cauce. Los operarios de la contrata comenzaron hace días a poner las primeras tablas, como informó este periódico.
La pasarela está separada de la calzada que se abrió al tráfico el pasado lunes, de tres carriles en dirección a la marginal derecha (calle Conde Trenor). Faltará todavía ajardinar el tramo del cauce, así como ensanchar las aceras del puente de la Trinidad y peatonalizar el de Serranos, uno de los propósitos principales del proyecto.
Mañana sí que estará acabado por completo la urbanización de la plaza de la Crida, a falta del mobiliario. «Lo pondremos después del acto fallero para que no moleste», en un evento que reunirá al menos a 40.000 personas alrededor de las torres de Serranos.
Las empresas adjudicatarias de la obra han tenido que compatibilizar estos días la urbanización con la colocación del escenario y los aparatos necesarios para el espectáculo previo a la Crida que hará la fallera mayor de Valencia, Sandra Muñoz.
La plaza de la Crida quedará como un gran espacio peatonal de 800 metros cuadrados, con un pavimento de granito en un tono similar al futuro del puente de Serranos. En dos semanas, comentó Novo por último, estará también acabado el acceso a este paso desde la marginal izquierda, ahora cerrado para rebajar la calzada y prolongarla hasta el Pont de Fusta.

















