El Ministerio de Asuntos Exteriores ha aprobado un plan alternativo para realizar las obras de cerramiento de la futura sede de Casa Mediterráneo en la antigua estación ferroviaria de Benalúa, que empezarán el próximo lunes y consistirán en cerrar el edificio y acondicionarlo para acoger exposiciones y conciertos. De esta manera el Gobierno atiende las demandas de la directora de Casa Mediterráneo, Yolanda Parrado, para que las obras de rehabilitación del inmueble que albergará la sede de este organismo no quedaran paralizadas por falta de financiación .
Una petición que ha sido apoyada por partidos políticos, empresarios y colectivos ciudadanos, que habían advertido de los perjuicios que causaría al inmueble si se dejaba sin terminar a la espera de que hubiese financiación privada.
Fuentes del consorcio público indicaron ayer que este nuevo proyecto, presupuestado en unos 400.000 euros y con un plazo de ejecución de tres meses, se presentó en su día a iniciativa de Casa Mediterráneo tras «la improbabilidad manifiesta de subvención y/o financiación del proyecto completo en su tercera fase III».
Una propuesta por la que Parrado ha estado luchado puesto que, según manifestó a este diario, Casa Mediterráneo ha logrado en dos años ahorrar tres millones, por lo que puede afrontar este pago .
El proyecto original, planificado en tres fases, ha conseguido financiación pública para sus dos primeras, mientras que la tercera, presupuestada en algo más de tres millones de euros, no tiene posibilidades de ser sufragada en esta época de recesión.
Por eso, con este denominado 'plan b', Casa Mediterráneo trata de impedir que un edificio como la antigua estación ferroviaria de Benalúa se quede en «estado de absoluta inutilidad y expuesto al deterioro».
Este inmueble ha sido catalogado en el mismo proyecto como de uso «cultural de pública concurrencia» y, subsidiariamente, «administrativo y docente».
El proyecto admite un programa exclusivo para la organización de eventos, descartándose, de momento, los usos de oficinas y de hostelería.
Se plantea mantener la antigua estación ferroviaria de Benalúa como una serie de espacios anexos a las actuales oficinas de Casa Mediterránea situadas enfrente de la fachada norte de la ciudad de Alicante .
En concreto, las obras del 'plan b' prevén el cierre de las fachadas, la instalación de una red de saneamiento que evite patologías por humedad, la pavimentación del edificio, la instalación de la red eléctrica y la construcción de unos aseos, entre otras actuaciones. Desde el próximo lunes, se reanudarán las obras para acometer la propuesta alternativa que se planteó desde la actual dirección de esta institución y que van a permitir que la ciudad de Alicante cuente con un nuevo espacio expositivo.
Por su parte, la portavoz del grupo municipal socialista, Elena Martín, que junto al diputado del PSOE en Les Corts, Juan Soto, reivindicaron el martes la continuidad de las obras, expresó su satisfacción «por la gestión y por el éxito de Parrado ante el Ministerio de Exteriores y Cooperación». Además, criticó la actitud de la alcaldesa Sonia Castedo que, «no solo no ha cumplido con sus obligaciones con esta institución alicantina, sino que se ha desentendido y hasta obstaculizado este proyecto por mero interés partidista», afirmó Martín.
Para al edil del PSOE «tanto el Ministerio de Exteriores como la directora de Casa del Mediterráneo han estado a la altura del interés de esta ciudad por encima de cualquier discrepancia y han sido sensibles a la importancia política, cultural y social del proyecto Casa Mediterráneo. Considera que «es un ejemplo a seguir, especialmente por la alcaldesa a la que acusó de poner todas las trabas posibles, y se atrevió a condicionar cualquier solución, a que se produjeran el cambio en la dirección de este organismo».







