La EMT inició ayer una negociación con los sindicatos, una toma de contacto según el presidente de la compañía, el concejal Alfonso Novo, para conseguir un ahorro en el presupuesto este año de diez millones de euros. La manera de conseguirlo, una vez que se han optimizado los recursos de la empresa en los últimos dos ejercicios, es eliminar en 2012 una serie de complementos, dietas y pluses que redondean el salario.
Novo descartó que el descenso vaya a ser del 15% en las nóminas de todos los empleados, como había denunciado antes el portavoz municipal de Esquerra Unida, Amadeu Sanchis. Aseguró que no hay nada decidido y que la propuesta puesta sobre la mesa se espera cerrar con los sindicatos en el plazo máximo de un mes.
Así, el concejal de Tráfico habló del cierre de los dos lugares de recaudación (actualmente en las calles Nuestra Señora de Gracia y Floresta) y que todos los empleados acudan al depósito sur, en el barrio de San Marcelino. También planteó reducciones en el tiempo de recaudación, un complemento que cuesta a la empresa medio millón de euros al año, así como el llamado plus por la toma de servicio, que asciende a la misma cantidad.
La negociación de los días de convenio entra a formar parte de la batería presentada a los sindicatos. Se trata de seis días fijados por el convenio y que los 1.500 empleados pueden librar o cobrar. «Nos cuesta al año 1,3 millones». En el caso de que finalmente se acepte, los empleados tendrán que librar por obligación o perder esos días.
Otro de los asuntos que citó Novo fue la paga extraordinaria de marzo, que cuesta 2,5 millones de euros. «Hay que plantearlo», dijo a preguntas de este periódico sobre si la EMT quitará esa paga este año. El convenio ya ha sido denunciado por los sindicatos, por lo que toca negociar uno nuevo.
Sanchis estimó por su parte que si la EMT tiene falta de liquidez «no es por culpa de los trabajadores sino por una gestión en la que continúa sin exigirse la finalización de un contrato programa que permita completar los ingresos de la empresa municipal con las aportaciones de la Generalitat y el Gobierno».
Novo indicó que es «imprescindible dar un paso más en la política de austeridad y que ha hecho posible que, a pesar de haber tenido que pagar algo más de un millón de euros en carburante por la subida de precios, se haya conseguido reducir casi un 5% los costes en 2011. El edil subrayó que los autobuses recorrieron 30.000 kilómetros más que en 2010.
Entre los planteamientos que sí influyen en las remuneraciones de los empleados se encuentra la posible reducción del complemento de antigüedad, la suspensión del complemento de empresa (por lo que en caso de incapacidad temporal se percibirá la parte que cubre la Seguridad Social) así como la suspensión de la 'Bolsa de Vacaciones' destinada a aquellas que se disfrutan fuera de los meses estivales, los anticipos de nómina y el concepto de prima de adaptación al euro, según informó la compañía.
El edil aseguró que las premisas en el plan de ahorro serán el mantenimiento de la plantilla actual, por lo que descartó despidos, así como la garantía de que los «servicios que se prestan a los usuarios no se van a reducir en nada».
La aportación municipal en 2011 fue de 65 millones de euros, diez millones más que este año. Esa ha sido la causa del ajuste necesario. Precisó que se trata de una batería de propuestas «muy técnicas y puntuales, que se aplicarían temporalmente en 2012».
Sanchis dijo que el Consejo de Administración no se reúne desde el mes de noviembre donde, precisamente, «se aprobaron las cuentas para este año y se nos comunicó que si el presupuesto se ajustaba era para no tocar las nóminas».


















