Lo primero es garantizar los puestos de trabajo de los empleados de Marina de Las Dunas, empresa que gestiona el puerto de Guardamar del Segura. La alcaldesa, Carmen Verdú, asegura que «todavía no hemos pensado ni en privatizar ni en ceder los servicios, lo primero son los empleados». La regidora guardamarenca confirmó que «lo que si hemos reunido a todos los concesionarios para explicarles que vamos a intentar mejorar las instalaciones».
Bajo esta premisa, lo que se pretende es reducir la deuda de más de dos millones de euros que arrastran las instalaciones, y sobre todo hacer del puerto un servicio rentable. Verdú recordó que «esta situación nos viene de atrás, vamos a tener que hacer lo que en ocho años los gobiernos socialistas no han podido». No obstante, la deuda procede de sentencias judiciales originadas en años de gobiernos populares.
En este sentido, el equipo de gobierno busca garantizar la plantilla actual y «luego ya buscaremos capital, público o privado, para poder ampliar el puerto», un aspecto que no se puede pasar de largo puesto que la principal baza para mejorar los beneficios y las instalaciones es ampliar los puntos de amarre.







