Gátova acogió ayer un emotivo acto para reconocer la figura de Cipriano Esteve, exalcalde durante la guerra civil que fue fusilado el 2 de noviembre de 1939 en Segorbe. El homenaje terminó con la inhumación de los restos junto a su esposa en el cementerio municipal y contó con la asistencia de una veintena de munícipes, además de vecinos y familiares, el más directo, su única hija viva, Adelaida. Las tareas de exhumación de la fosa fueron impulsadas por Leopoldo Romero, primer edil de Gátova, y por el Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica. Es el primer homenaje de este tipo en la Comunitat.


















