La Policía Local impidió ayer que los técnicos completasen la inspección de los siete anclajes de sujeción de las catenarias que soportarán el nuevo toldo que cubrirá la plaza de la Virgen desde el tejado de la Basílica. Vecinos del edificio situado enfrente pidieron que cesara la revisión de los puntos de soldadura.
Ante esta situación, insólita debido a que el proyecto ha pasado todos los trámites de exposición al público, los responsables del proyecto tienen previsto reunirse hoy con la comunidad de vecinos, para informarles de que no existe riesgo para la seguridad de la fachada ni el propio inmueble. Ayer revisaron sólo uno de los anclajes desde una plataforma, despues de avisar a la comunidad que iban a hacerlo, según aseguraron fuentes cercanas al proceso.
El nuevo toldo forma parte del proyecto de restauración de la Basílica, aunque el proyecto originó un expediente propio, donde las mismas fuentes indicaron que no se presentó ningún recurso en el trámite de audiencia.
Además de esta circunstancia, el toldo es desde el punto de vista técnico mucho más seguro que el anterior. Pesa la mitad, estará sólo desplegado de día y cuando haga sol, y se recogerá de manera automática con vientos fuertes.
Junto a esta seguridad, al bajar un metro la altura de la catenaria, el esfuerzo sobre la fachada del edificio «se ha reducido un 30%». El conjunto de las cargas bajará a la mitad cuando se despliegue la lona de 1.200 metros cuadrados, diseñada en dos colores y ya dispuesta en la cubierta de la Basílica.
Estas son las condiciones objetivas, mucho más favorables, por lo que no se entiende la «oposición de algunos vecinos debido al supuesto perjuicio que sufrirán sus viviendas por el toldo».
La previsión del Ayuntamiento es desplegarlo por primera vez en la Ofrenda a la Virgen las próximas Fallas, cuando miles de personas pasen por la plaza en uno de los actos más emotivos de las fiestas. La alcaldesa Rita Barberá comentó la pasada semana, tras conocer la oposición vecinal al nuevo toldo que desconocía las razones, aunque auguró que si existe alguna dificultad «se podrá superar».
La restauración de la Basílica sigue estos días con las obras de pintura en la fachada trasera del templo, prácticamente terminado y que rematará la última fase de la intervención.


















