El subdelegado del de Gobierno, David Barelles, recomendó ayer a los sindicatos organizadores de la movilización prevista para el sábado en el aeropuerto de Castellón, en protesta por los recortes del Consell, que cambiaran el emplazamiento de la protesta ante los problemas organizativos que implicaba. La negativa de los representantes sindicales implicará, pues, que no todos los asistentes podrán acudir al evento, ya que se prevén miles de manifestantes y el espacio en los alrededores del recinto es muy limitado.
Así lo manifestaron ayer desde la Subdelegación, donde aseguraron que la prioridad es «dejar libre la CV-13», autovía que linda con la zona de acceso al aeropuerto. Así, el informe de la Guardia Civil ponía de relevancia que la presencia de multitud de coches y autobuses en la zona podía entorpecer e incluso bloquear la circulación, «por lo que existe la orden de que cuando eso pueda comenzar a pasar, se corte el paso de inmediato».
Los sindicatos han convocado a la movilización a funcionarios procedentes de ámbitos como la sanidad, la educación y la justicia para denunciar los impagos del Consell. Asimismo, se espera que acudan representantes políticos y ciudadanos que respalden la protesta.
Desde la organización de la marcha -convocada de 11.00 a 13.00 horas- manifestaron a Barelles su preocupación de que una alta asistencia al evento pueda provocar incidentes en la zona.
El punto de partida de la manifestación será la escultura de Ripollés, situada en la rotonda de acceso al recinto aeroportuario. Ésta será la segunda manifestación que se produce en el plazo de tan sólo dos semanas.








