Por unanimidad. Los vecinos que ayer cruzaban el puente de las Flores no dudaban ni un instante. Todos los consultados por este diario estaban de acuerdo con la medida de ahorro tomada por el Ayuntamiento de Valencia para recortar el gasto. Algunos, incluso, esperaban que el recorte se hubiera producido meses antes. «A mí me parece estupendo. Con la que está cayendo no se puede derrochar. Se podría haber hecho hace tiempo, incluso», espetaba Luis.
Los técnicos comenzaron ayer a retirar las flores de Pascua que ya han dejado paso a geranios y murcianas, especies que permanecerán adornando la infraestructura durante más tiempo al eliminarse la tercera plantación habitual de ciclamen que decoraba este paso hasta la primavera.
El ahorro previsto por la concejalía de Medio Ambiente será del 60% al pasar de 136.000 euros a 60.000 anuales. Además, en las 3.500 jardineras también se colocarán menos unidades de geranios y murcianas porque se utilizarán de mayor tamaño. En total, se gastarán en torno a 10.500 plantas.
Para Patricia recortar en «un gasto superfluo era muy necesario. Deberían poner cactus, que duran incluso más y cuestan mucho menos de mantener». Joaquín y Pilar apoyaban la iniciativa del ahorro «al cien por cien. Nos parece una medida perfecta porque la cosa está complicada. Así ese dinero lo pueden destinar para mejorar otras cosas de la ciudad».
Teresa comentaba, a pie de puente, que ella no gastaría ni siquiera la cantidad prevista. «Yo lo cubría de obra para que no supusiera gasto alguno. Las cosas están muy mal», resaltaba.
Marian aplaudía la medida tomada por el Ayuntamiento. «Me parece muy bien que se ahorre dinero y el puente va a seguir estando igual de bonito». «La verdad es que en Navidad, con las flores de Pascua, el puente está precioso pero entiendo que con tanto paro y tanta crisis se tenga que recortar en lo menos necesario y esto es un buen ejemplo», apuntaba Manuel, vecino de la zona de la Alameda. Desde que el puente de las Flores se inaugurara en 2002, este punto de la ciudad ha atraído a tantos turistas como detractores que siempre han basado sus críticas en el elevado gasto que suponía el cambio de jardinería.
Ahora los técnicos municipales seguirán manteniendo el motivo que da nombre al puente, con el plan de ahorro decidido por el concejal de Medio Ambiente, Ramón Isidro Sanchis, que también ha reducido el número de plantas en cada jardinera. «Si es el puente de las Flores, pues tendrá que tenerlas aunque sean más baratas y se recorte al máximo. Yo creo que es algo que contenta a todos», sentenciaba Irene.


















