Obras de pintura, orfebrería y textil, así como la talla de la primera imagen peregrina de la Patrona, obra del escultor Carmelo Vicent, serán alguna de las piezas que se encontrarán en la ampliación del museo de la Basílica de la Virgen, que se inaugurará hoy.
Tras abrir esta parte, en la primera planta y que recae a la plaza de la Virgen, se ampliará la oferta de un museo que ha recibido ya 7.000 visitas desde que fue inaugurado el pasado julio por el arzobispo Carlos Osoro
Faltarán dos zonas por abrir al público, indicaron fuentes conocedoras del proceso. Se trata de las estancias que hay sobre la sacristía y el antecamarín. Así podrá realizarse un recorrido completo por el museo sin que el público tenga que volver sobre sus pasos. También está pendiente la restauración del órgano, aunque depende de la aportación de fondos por parte de los fieles y las posibles ayudas públicas.
El Museo Mariano, que tiene su acceso por la puerta de la plaza de la Almoina, por escalera y ascensor, comprende ahora todo el espacio del primer piso de la Basílica, que recae al interior de la nave principal del templo, con vistas a él a través de las actuales galerías o tribunas, así como parte del segundo piso del edificio anexo.
La muestra recoge el patrimonio y más de 300 obras de arte que se conservan en torno a la Patrona, desde el Renacimiento hasta el Modernismo, recibidas a lo largo del tiempo por feligreses y devotos como donativos y ofrendas en honor a la Virgen. Además, incluye «objetos y documentos de gran interés sobre la historia de la imagen, de la Basílica y de su archicofradía», según aseguró la museógrafa de la Basílica, Maria Ángeles Gil.
Entre las obras de la segunda fase figura la imagen peregrina de Carmelo Vicent que realizó en 1946 para que la imagen de la Virgen de los Desamparados del Altar Mayor permaneciera en el camarín. La «peregrina», venerada hasta ahora en la capilla del Capitulet, se encuentra ahora en la Basílica, a donde fue trasladada con motivo de los trabajos de restauración de la ermita.
Igualmente, entre otras piezas se exhiben capotes de toreros bordados y ofrecidos a la Patrona, de Enrique Ponce, Juan Montero y Julián García así como casullas de los siglos XIX y XX, sellos marianos procedentes de todo el mundo y pectorales del cardenal Juan Bautista Benlloch y de los arzobispos Marcelino Olaechea y José María García Lahiguera, del que se conserva además un báculo.
La ampliación del museo forma parte del proyecto de restauración del templo, donde ya se han retirado parte del andamiaje de la fachada. Los viandantes pueden contemplar el cambio espectacular en la pintura del edificio, donde el antiguo color rosa ha dado paso a un almagra más adecuado para el inmueble barroco, que se combina con otro de tonalidad arena.


















