Tras semanas de negociaciones y plazos límite incumplidos, los tres partidos que integran el Gobierno de unidad griego ultimaban ayer un acuerdo para acceder al segundo rescate del país. Socialistas, conservadores y la extrema derecha pulían los detalles finales de un pacto que exige otros 3.000 millones en recortes y medidas para impulsar la competitividad como una rebaja del 20% en el salario mínimo. Ante la proximidad del esperado compromiso, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, convocó para hoy una reunión extraordinaria de los ministros de Economía para examinar la situación y analizar el montante final del salvavidas, que podría exceder los 130.000 millones.
Los miembros del Gobierno de unidad heleno se sentaron ayer a la mesa con toda la zona euro pendiente de sus progresos. En la reunión, el primer ministro, el tecnócrata Lucas Papademos, presentó el acuerdo que había alcanzado la noche anterior con la troika formada por la UE, el FMI y el BCE. Aunque las medidas se habían consensuado, las tres formaciones volvieron a repasar los recortes exigidos. Al parecer, la cita se alargó notablemente debido a pulsos de última hora para evitar una rebaja en las pensiones mínimas.
El eje del acuerdo impone más recortes, aunque algunos de ellos son una actualización de compromisos anteriores que el Gobierno no ha cumplido. Este es el caso de la eliminación de 15.000 puestos de funcionario a lo largo de este año. La medida no llegó a materializarse al igual que el programa de privatizaciones para recaudar 50.000 millones. Hasta ahora, la venta de participaciones estatales sólo ha reportado 1.700 millones.
Quita del 70%
Pese a que el consenso en Atenas era inminente, todavía queda trabajo por hacer para cerrar el segundo rescate. Con este objetivo, los miembros del Eurogrupo acuden hoy a Bruselas. La reunión servirá para estudiar el pacto y el estado de las negociaciones del Ejecutivo heleno con sus acreedores. En principio, este segundo capítulo está cerrado.
Los dueños de bonos helenos, la mayoría bancos europeos, habrían aceptado elevar su quita hasta el 70% por el agravamiento de la crisis. En total, está previsto que aligeren en 100.000 millones la deuda del país. Uno de los objetivos del segundo rescate es que la deuda se reduzca en 2020 al 120% del PIB, un cálculo que no cuadra porque la situación ha empeorado.







