Los fabricantes de azulejos y pavimentos cerámicos esperan que a lo largo del presente ejercicio se produzca un mantenimiento de los puestos de trabajo e incluso una pequeña recuperación «frente a la tónica de destrucción de empleo de los pasados tres años». Así lo aseguró ayer el secretario general de la patronal Ascer, Pedro Riaza, en el marco de la feria valenciana de Cevisama, donde desde el martes y hasta mañana viernes se dan cita un total de 780 expositores nacionales e internacionales y donde, por primera vez en años, se respira cierto optimismo entre los profesionales del sector.
Junto a Riaza estuvo también ayer el presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos, Joaquín Piñón, quien, además de visitar las instalaciones de Feria Valencia, dio a conocer algunos de los principales datos del sector, como que cerró 2011 con una facturación global de 2.570 millones de euros, con un crecimiento «moderado» de las exportaciones -concretamente de un ocho por ciento- y una caída en las ventas del mercado interior del 12 por ciento, lo que equivale a unos 700 millones de euros.
Sin embargo, pese a las optimistas declaraciones hechas por el secretario general de la patronal azulejera, su presidente remarcó que «no se puede hacer una previsión exacta sobre la marcha del sector durante este año». Sobretodo, dijo, «a causa de la incertidumbre que acecha a varias economías de países de la Unión Europea (UE), principales destinatarios de las exportaciones, como pueden ser las de Grecia o Italia».
En este sentido, Joaquín Piñón destacó, además, que los países de la Unión Europea son «el mercado natural de los azulejos españoles», ya que absorben el 56 por ciento de las ventas que han tenido en 2011, con un «crecimiento suave» del 16 por ciento con respecto al ejercicio anterior.
Asimismo, el presidente de la patronal hizo hincapié en que son los países del Este de Europa los que registran una mayor demanda de los azulejos españoles junto con Oriente Próximo.
No obstante, continuó, «el futuro del sector está en el mercado mundial, concretamente en países como China e India, pues aunque también producen azulejos, «éstos son de una gama más baja que la española».
Por otro lado, Joaquín Piñón aprovechó para valorar «muy positivamente» la entrada en vigor de las medidas 'antidumpig' que estableció la Comunidad Europea en abril de 2011 sobre la importación de baldosas cerámicas chinas, «ya que han logrado que éstas se reduzcan hasta un 50 por ciento».
Del mismo modo, quiso reiterar las reivindicaciones del sector azulejero español con las distintas administraciones, refiriéndose a la necesidad de activar «un verdadero marco de financiación que permita a las empresas hacer frente a la falta de liquidez y a las inversiones necesarias para mantener los niveles de competitividad».
En ese sentido, José Castellano, uno de los tres vicepresidentes de la patronal azulejera, insistió en que «hoy en día las empresas encuentran muchas dificultades para obtener coberturas de riesgo de las exportaciones» que son, dijo, «el principal ingreso del sector».
Ayudas a la rehabilitación
Ya por último, desde Ascer exigieron que se establezca un programa público para la rehabilitación y reforma de las viviendas y que se reforme la política fiscal para que éestas tengan las mismas ventajas que la adquisición.
Además, abogaron por una reforma laboral que contemple «la flexibilización y la revisión de la negociación colectiva».








